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Zaragoza

El fiscal pide cárcel para dos empleados de la ITV de Malpica por supuesto fraude en las revisiones

Un extrabajador alertó de un posible trato de favor hacia algunos usuarios, a los que al parecer se podrían haber pasado por alto defectos graves en sus coches. El denunciante aportó a la Fiscalía hasta 41 informes supuestamente fraudulentos para intentar demostrar una práctica sistemática.

Acceso principal a la ITV de Malpica, ubicada en el polígono del mismo nombre.
Acceso principal a la ITV de Malpica, ubicada en el polígono del mismo nombre.
Aránzazu Navarro

La denuncia presentada ante la Fiscalía Provincial de Zaragoza por un extrabajador de la ITV de Malpica va a llevar finalmente a dos empleados de la estación al banquillo de los acusados como presuntos autores de un delito de estafa. Para el Ministerio Público, existió un trato de favor por parte de los encausados hacia ciertos usuarios de las instalaciones, a los que se ‘perdonaron’ los defectos graves que presentaban sus vehículos y se les dio el visto bueno para seguir circulando cuando en realidad no estaban en condiciones de hacerlo. De ahí que ahora pida dos años de prisión para cada uno de los empleados que consintieron el presunto engaño.

La investigación se remonta al 9 de julio de 2014, fecha en la que el denunciante se presentó en la Fiscalía Provincial e informó de las supuestas irregularidades que se estaban produciendo en la ITV de Malpica, una de las once plantas con que cuenta el Gobierno aragonés para garantizar el buen estado del parque móvil de la Comunidad. Según explicó entonces el extrabajador, "existía una práctica sistemática ideada para favorecer a los vehículos amigos". Para dar mayor credibilidad a su versión, este exempleado aportó 41 informes supuestamente fraudulentos.

Como ya informó HERALDO, al ser llamado a declarar en Fiscalía, el extrabajador mencionó casos bastante concretos. Por ejemplo, dijo que en noviembre de 2013, tras rechazar un vehículo, "alguien" modificó el resultado y el informe pasó a ser favorable. "Me quejé porque, por si fuera poco, el parte seguía estando firmado con mi número de inspector", indicó.

Preguntado por otras posibles irregularidades, el denunciante explicó que, a pesar de que los empleados tienen una cláusula de exclusividad por la que se les prohibe trabajar como mecánicos –o similar– en empresas de cercanía territorial, uno de los jefes de la nave podría estar desempeñando un cargo en un negocio de neumáticos muy próximo a la planta de la ITV. "Van muchos vehículos desde este taller y siempre salen con resultados favorables", contó el extrabajador.

Antes de acudir a la Fiscalía, el denunciante quiso poner al tanto de lo que ocurría a la propia empresa concesionaria del servicio, Itevelesa Aragón S. A., con cuyos responsables solicitó una entrevista personal. Pero las consecuencias de aquel contacto no fueron las previstas, ya que en junio de 2014 la empresa citó al trabajador para comunicarle que se le había impuesto una sanción por conducta fraudulenta. De hecho, acabó despedido (de forma improcedente).

Amenazas y trato "humillante"

Fue a raíz de aquello cuando decidió presentar la correspondiente denuncia en Fiscalía Provincial de Zaragoza. En ella, decía haber recibido amenazas y que su destitución había sido "humillante". "Lo más hiriente es que uno de los responsables del centro comenzó a reírse abiertamente cuando firmé el despido", explicaba el extrabajador en su denuncia.

La empresa concesionaria de la ITV de Malpica reconoció su "sorpresa" al enterarse por este diario de la denuncia que había presentado su antiguo empleado. Un portavoz de la compañía aseguró entonces que no tenían ningún conocimiento de que pudieran darse irregularidades en la planta, pero manifestó que las instalaciones son muy grandes y "a veces" resulta difícil controlar lo que hace "un empleado en particular". En este sentido, desde la empresa hicieron referencia al despido de dos trabajadores –entre ellos el denunciante– en los últimos meses, "destituidos por irregularidades en el proceso de inspección".

El Juzgado de Instrucción número 11 de Zaragoza ha dado por concluidas las pesquisas y la Fiscalía ya formuló su escrito de acusación a principios del pasado mes de diciembre. Por lo tanto, ahora solo queda la celebración del juicio, en el que la persona que denunció estas irregularidades será llamada a declarar como testigo principal.

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