Despliega el menú
Zaragoza

El deporte de moda se practica en suspensión

Aerofitness, aeroyoga, aeropilates o acrobacias aéreas son algunas de las disciplinas que pueden practicarse en la capital aragonesa.

Aerofitness, aeroyoga, aeropilates o acrobacias aéreas son algunas de las disciplinas de deporte en suspensión que pueden practicarse en la capital aragonesa.
Aerofitness, aeroyoga, aeropilates o acrobacias aéreas son algunas de las disciplinas de deporte en suspensión que pueden practicarse en la capital aragonesa.
Heraldo

Aterrizaron hace unos meses, tímidamente, en la capital aragonesa. Sin embargo, quienes lo practican aseguran que ha llegado para quedarse. Se trata de un tipo de entrenamiento de fitness, yoga, pilates o acrobacias, eso sí, todas ellas de tipo aéreo o en suspensión, que cada vez son más demandas por los zaragozanos.

Sara Marín, de Alaire Airyoga&Pilates, es profesora de estas técnicas desde hace tres años. “Ahora es una práctica que está de moda pero, debido a su novedad, todavía no está muy definida”, explica. En su caso promueve esta nueva disciplina de entrenamiento sobre un columpio de tela en el que combina ejercicios de yoga, pilates, danza y acrobacia. “Al final lo que hice fue adaptar mis formaciones en danza y pilates al columpio”, añade.

“En estos ejercicios trabajas con el propio peso de tu cuerpo, una dificultad añadida, pero que a su vez te permite el poder estirar o relajarte dando una mayor amplitud a la columna gracias a la posición invertida”, asegura.

En las clases de aeroyoga utiliza unos columpios elásticos de tela de tres metros de amplitud que son más bajos que los de pilates, más estrechos (1,5) pero de una altura superior. En cualquier caso es un factor ajustable a través de un sistema de mosquetones.

Laura Lasala es monitora en Aeroyoga Zaragoza, un centro ubicado en la avenida de Valencia en el que imparten otras modalidades como aeropilates y fitness. También ofrecen aeropranayama, es decir, meditación en suspensión. En su opinión, asegura que se trata de un tipo de entrenamiento que no entiende de sexo ni de edad. “Son buenos para cualquier persona, aunque existen contraindicaciones para personas con problemas de tensión”, añade.

En su caso es profesora de aeroyoga regenerativo y aeróbico. A diferencia del yoga tradicional, en el que trabajas con todo el peso del cuerpo, “el aéreo consiste en realizar una serie de ejercicios colgados del columpio en el que trabajas diferentes músculos, sobre todo la espalda, y tanto la flexibilidad, como la elasticidad y la fuerza”, afirma Lasala.

Sin embargo, la aragonesa lleva un par de años especializándose en un elemento muy novedoso en la ciudad, la hamaca aérea o ‘Aerial Hammock’. Se trata de un tipo de ejercicio que proviene de Estados Unidos, y que tiene relación con el fitness aéreo pero basado en técnicas diferentes. “Hago una especie de danza aérea con su propia coreografía”, explica.

Orígenes circenses

Precisamente en el mundo del circo se llevan realizando este tipo de ejercicios desde sus orígenes más remotos. Desde trapecios, telas, aro acrobático, red… “en el ámbito circense siempre han existido”, añade. Unas 80 personas practican habitualmente entrenamientos acrobáticos en la sede de la Asociación de Malabaristas y Artistas de Circo de Zaragoza. “Siempre quise probar la hamaca aérea y traerla a Zaragoza. Requiere más trabajo y preparación física pero me encanta”, asevera. Se trata de un columpio de 12 metros, muy similar a la tela acrobática y en el que “se hacen más caídas”.

En la misma sede de la asociación entrena otro zaragozano, Lewis, en su caso especializado en aro acrobático. “Empecé en el mundo de la capoeira hace 15 años y hace cinco un amigo me regaló el aro y me dijo que probase”, explica. Actualmente lo ha convertido en parte de su trabajo. Por eso, su entrenamiento ha de ser constante, los siete días de la semana y 5 horas al día.

“A mí me supone retarme constantemente, para mejorar y hacer acrobacias más complicadas. Es muy satisfactorio pero también conlleva un duro esfuerzo”, reivindica. “Cuando le cuento a la gente lo que hago se sorprende, es una profesión distinta y no todo el mundo tiene la suerte de dedicarse a lo que le gusta”, concluye.

Etiquetas
Comentarios