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Zaragoza

La ciudad inacabada

Algunas soluciones arquitectónicas de Zaragoza son sorprendentemente abruptas. Pese a las reivindicaciones vecinales, sigue habiendo infraestructuras por terminar.

Una acequia corta el carril bici de la avenida de Cataluña.
La ciudad inacabada
Toni Galán

Aceras a medio construir, prolongaciones que se eternizan, conexiones sin acabar, carriles bici que terminan en ninguna parte... Zaragoza tiene sus límites y algunos son sorprendentemente abruptos.

Los vecinos de La Junquera llevan años esperando a que se termine la acera que tendría que conectarles con el colegio Liceo Europa. A la altura del número 100 del camino de la Fuente de la Junquera, el asfalto se torna en explanadas plagadas de árboles, arbustos y matorrales que, según dicen, "carecen de mantenimiento".

Begoña Vellón, vocal de la asociación de vecinos Tomás Pelayo de Casablanca, asegura que el problema tendría que haberse resuelto "hace tiempo", ya que los campos fueron expropiados hace "unos cuatro años" pese a las reticencias iniciales de sus propietarios. Los autobuses que pasan por allí apenas tienen espacio. Esto ha hecho que el asfalto se haya hundido "sin que se haya hecho nada por evitarlo". "Algunos se tienen que parar. Hasta ahora solo se han puesto parches", afirma.

Se trata de un vial que soporta "mucho tráfico" a diario, ya que sirve de atajo a vecinos de María de Huerva y Cuarte en dirección centro (va a parar al cruce que da al cementerio y al parque de atracciones). El Consistorio, sin embargo, no tiene prevista ninguna actuación. Fuentes municipales recuerdan que en su día se urbanizó lo que se tenía que urbanizar y que la superficie restante no es competencia del gobierno (tendrá que hacerse cargo "quien promueva la urbanización" de la zona). No obstante, se podría reparar el firme "por razones de servicio público".

Este es un caso paradigmático, pero hay más ejemplos. El carril bici de la avenida de Cataluña termina a la altura del número 200 en una acequia en desuso que dataría de la primera mitad del siglo XIX. Jesús Fon, vicepresidente de la asociación de vecinos Ríos de Aragón y avenida de Cataluña, asegura que este resultado es fruto de la urbanización de un pequeño sector en 2008. "El problema es que nadie se ha preocupado en adecuar la zona", dice.

El proyecto de remodelación sí contempla su transformación, ya que "las aceras serían más amplias y el carril bici llegaría hasta el final de la avenida". Esta cuestión se abordará el miércoles en la reunión que mantendrán en Madrid el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. Allí, está previsto que el regidor reclame la cesión de la avenida y los 8,9 millones de euros que requeriría el proyecto.

Tenor Fleta es otro de los límites de la ciudad que saldrán a colación. Su prolongación sigue en pausa pese a haber sido reivindicada durante años. "Todo está en manos de Fomento. El proyecto va en el presupuesto, pero, salvo que haya alguna en novedad, se quedará en nada", dice Nacho Lasmarías, presidente de la asociación de vecinos de San José.

La urbanización del entorno de la estación de Miraflores también está parada. "Todo viene de 2008, año en que pensábamos alcanzar la ciudad del millón de habitantes", expone. En este caso no se prevé una resolución a corto o medio plazo. "Están construyendo junto al pabellón Príncipe Felipe. Poco a poco se irán acercando, pero aún queda", admite.

Mención aparte merecen los barrios del sur. En Arcosur, la avenida de Casablanca, de tres carriles por sentido, se queda en uno al enlazar con la calle de Salomón y la Reina de Saba. Además, queda pendiente conectar la calle de la Fuente de Neptuno con la Feria de Zaragoza. Su urbanización permitirá acercar la línea 59 a las viviendas más alejadas (correspondientes a las parcelas C-60 y C-61).

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