Zaragoza

Acordonan su propio cuartel por la caída de cascotes

Los parches se suceden para paliar las deficiencias de un inmueble que no superó la Inspección Técnica de Edificios.

La esquina de las calles de Crespo Agüero y Juana Francés, acordonadas por la Policía Nacional.
Oliver Duch

La simple revisión de una de las fachadas del deteriorado cuartel de General Mayandía provocó hace tres días la caída de cascotes a la calle, lo que llevó a la Policía Nacional a acordonar por su cuenta las aceras de la esquina de las calles de Crespo Agüero y Juana Francés y evitar así un riesgo para los peatones.

El cuartel no pasó la Inspección Técnica de Edificios efectuada este año y el arquitecto expuso en su informe que necesitaría una inversión de 1,7 millones de euros para cumplir con las medidas de seguridad básicas, tanto para los policías que trabajan en él (unos 650) como para los usuarios que lo frecuentan a diario.

Posteriormente, a raíz de una denuncia presentada en Urbanismo por el Sindicato Unificado de la Policía (SUP), el Ayuntamiento de Zaragoza ordenó una inspección del cuartel. La respuesta del Ministerio de Interior fue colocar una malla en las cornisas de la fachada principal y en una esquina del edificio, trabajos que costaron unos 10.000 euros, según fuentes del sindicato, que calificó los arreglos de "ñapas".

Hace tres días, dos funcionarios policiales accedieron a las plantas superiores para "revisar" el estado de las cornisas y los aleros, los cuales presentan tal estado de deterioro que se desprendieron cascotes a la calle.

"El cuartel se está despedazando", coincidieron fuentes de la Confederación Española de Policía (CEP), que añadieron que necesitaría una rehabilitación completa.

Mientras, los vecinos de la zona temen por su seguridad y, en especial, por la de los niños que estudian en el cercano colegio Joaquín Costa y que pasan a diario por la zona.

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