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Zaragoza

La laguna de Gallocanta dice adiós a las grullas

?La fiesta de despedida, que se celebra desde hace 18 años, incluyó talleres infantiles, excursiones y charlas.

Una vista panorámica de la laguna de Gallocanta, con cientos de grullas, al amanecer.
Una vista panorámica de la laguna de Gallocanta, con cientos de grullas, al amanecer.
Javier Mañas

Faltan pocos días para que las grullas emprendan el viaje de regreso al norte de Europa, un retorno que se celebró ayer con una fiesta en torno a la laguna de Gallocanta, un entorno natural que es parada obligatoria de estas aves zancudas en su aventura. La fiesta de despedida, que ha llegado a su edición número 18, ofreció la oportunidad de observar a estos animales en su hábitat y permitió a los asistentes disfrutar de talleres infantiles, charlas y exposiciones. Los actos continuarán hoy.

Gallocanta se ha convertido en un auténtico paraíso para los amantes de la ornitología. De hecho, este humedal "no solo es lugar de descanso para las aves migratorias, y en especial para la grulla común, sino que muchas se quedan en la comarca todo el invierno", explicó el presidente de la Asociación Amigos de Gallocanta, Diego Bayona.

El último censo elaborado por técnicos del Gobierno de Aragón, hace poco más de una semana, contabilizó 13.106 grullas en este paraje, a caballo entre las provincias de Zaragoza y Teruel. A principios de diciembre había casi 30.000 ejemplares, una cifra que fue descendiendo paulatinamente. Javier Mañas, del albergue Allucant y miembro de la asociación, puso de manifiesto que, en 2015, adelantaron su llegada "a finales de septiembre", cuando lo normal es que comiencen a hacer acto de presencia a mediados de octubre. "En noviembre hubo un paso bastante grande de grullas y ya se quedaron las del invierno". "Comenzarán el viaje de regreso a finales de mes o principio de marzo. En unos días se espera la llegada de las que han pasado estos meses en Andalucía y Extremadura", por lo que aún quedan semanas de intensa actividad.

La fiesta de despedida, que nació con el objetivo de promocionar la laguna de Gallocanta y, al mismo tiempo, de acercar la forma de vida de estas aves zancudas, comenzó ayer a primera hora de la mañana con una excursión para ver la salida de las grullas del dormidero. Después, se organizó un paseo interpretativo, que partió del aparcamiento de la pasarela de Gallocanta, hasta el observatorio de los Aguanares. Tras un café para reponer fuerzas y entrar en calor, el público pudo observar un taller de anillamiento científico y divulgativo, que estuvo coordinado por el naturalista Demetrio Vidal Agustín.

Los más pequeños, acompañados por sus familias, asistieron a un taller de manualidades denominado Madera grullera, en los porches del albergue. Después, tuvo lugar la inauguración de la exposición ‘Fotografiando con Pepe Val’, seguido de un ‘pica-pica grullero’.

Tras la comida, hubo una charla sobre la introducción a la fotografía de aves, dirigida por el turolense Uge Fuertes, que recibió el premio Grullero Mayor en la edición del año pasado, y que contó también con una parte práctica al aire libre para ver la llegada de las aves. Otra muestra, ‘Ambientes’, que abrió sus puertas en los salones del hostal Las Grullas, en Tornos (Teruel), acercó cuadros de Juan Antonio Torrijo.

Esta cita, que atrajo a más de 100 personas, llegadas de localidades próximas y de distintos puntos de Aragón, así como de comunidades limítrofes, contó también con la presencia del alemán Hans-Ehrhardt Hohl, que recibió el galardón de estas jornadas en 2009, y de la bióloga rusa Galina Nosachenko, que pronunció el viernes una conferencia.Premio a Allucant

La Asociación Amigos de Gallocanta, organizadora del festival y a la que pertenecen cerca de 50 voluntarios, entregó por la tarde el premio Grullero Mayor al albergue Allucant, que en octubre de 2015 cumplió dos décadas de andadura profesional y que es parte activa y fundadora de este evento.

El gerente de este establecimiento, Javier Mañas, trasladó su "orgullo y sorpresa" por esta distinción, con la que "se distingue a quienes ayudan a conservar los valores medioambientales de la laguna y de las grullas". Al mismo tiempo destacó que "Allucant ha sido punto de referencia para los aficionados a la ornitología, lugar de paso para los visitantes y punto neurálgico para los habitantes de la comarca".

La fiesta, que continúa hoy, se cerró ayer con una actuación musical en el pabellón de Gallocanta.

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