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Zaragoza

La modificación de los pliegos de las cafeterías universitarias hace peligrar cinco puestos de trabajo

Desde el sindicato OSTA aseguran que en torno a un centenar de personas podrían verse afectadas por el cese de la subrogación en los próximos años.

Julia y Ana llevaban más de 10 años trabajando en la cafetería de Matemáticas
La modificación de los pliegos de las cafeterías universitarias hace peligrar cinco puestos de trabajo
C. Ivars

Julia y Ana se presentaron el pasado 1 de septiembre en su puesto de trabajo en la cafetería de la Facultad de Matemáticas, como vienen haciendo desde hace más de diez años. Sin embargo, ninguna pudo quedarse. Este verano ha salido a concurso la explotación de las instalaciones hosteleras de cuatro facultades zaragozanas: CPS, Matemáticas, Medicina e Interfacultades; pero con una novedad, en los pliegos no se incluía la subrogación de los trabajadores, recogida en el Convenio Estatal de Hostelería.

"El nuevo propietario dice que, según su contrato, no tiene la obligación de coger a nadie. Sin embargo, la ley refleja que la subrogación ha de respetarse, así como la antigüedad, el horario y los sueldos de los trabajadores", explica Julia Artigas, una de las afectadas. Tampoco obtuvieron respuesta del anterior propietario: "Nuestro exjefe afirma que él debe asumir a las trabajadoras de los centros nuevos".

Debido a que ninguna de las empresas -ni cedente ni cesionaria-, se hace cargo de ellas, ambas trabajadoras se encuentran "en el limbo", ya que ni han sido despedidas, ni renovadas, ni saben si les pueden quitar lo que les queda de subsidio. "Somos fijas discontinuas y durante el verano cobramos el paro, pero en estos momentos no tenemos ni inactividad, ni despido, solo nos queda esperar al jucio a ver quién se hace cargo de nosotras", concluye la zaragozana.

"Llevo 11 años trabajando en la cafetería de la facultad, no conozco otra cosa. Qué expectativas voy a tener, pues nulas. ¿Con 48 años a dónde voy?", lamenta Ana Argudo, otra de las afectadas. A día de hoy hay otras tres trabajadoras en su misma situación, dos de Medicina y una de Interfacultades. "Nos quieren mantener pero perdiendo todos los derechos y con un contrato temporal", explica Charo López de 49 años. "Después de estar toda la vida trabajando no voy a dejar que me quiten lo que me corresponde, es un despido improcendente porque nosotras no hemos firmado nada", asevera, al tiempo que confía en que "se llegue a un acuerdo antes que a juicio". 

"A pesar de que la subrogación está recogida por convenio, la empresa entrante ha firmado unas cláusulas en las que la Universidad de Zaragoza la elimina, pero en ningún caso pueden ser contrarias a la normativa legal", afirma Marta Gil Gimeno, la letrada a cargo de la defensa. En principio, las afectadas pretenden demandar a las dos empresas y a la Universidad, ya que "entendemos que el problema parte de la confección de estas cláusulas y esperamos que este caso sirva de pauta para que se modifique de cara a problemas futuros". 

Un problema a largo plazo

Por su parte, Isabel Luengo, gerente de la Universidad de Zaragoza, asegura que la institución ha actuado de acuerdo con la legalidad, "puesto que en el pliego de contratación no se incluye la subrogación de los trabajadores al no estar afectada la contratación de cafeterías por ninguna obligación para ello."

Sin embargo, desde el sindicato OSTA destacan que se trata de un hecho que podría ir a más cuando salgan a concurso el resto de licitaciones y que, de mantenerse estas condiciones, un centenar de trabajadores podrían encontrarse en la misma situación que las afectadas. "La Universidad de Zaragoza, como institución pública, debería mirar por la estabilidad de los puestos de trabajo", afirma Roberto Seral, de la Federación de Servicios y Afines de OSTA. 

"Si finalmente la sentencia dice que tiene que haber subrogación, pediremos la dimisión de la persona responsable de los pliegos ya que los trabajadores se encuentran desprotegidos", añade el representante sindical.   

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