Zaragoza

Un año imprimiendo bebés desde Zaragoza

La empresa zaragozana Minene3D imprime figuras de bebé en 3D a partir de ecografías reales.

Impresora de minene3D en Zaragoza
Un año imprimiendo bebés desde Zaragoza

Con la llegada al mercado de las impresoras 3D se abrió un amplio abanico de posibilidades a la hora de reproducir todo tipo de objetos. Desde robots, armas o inmuebles… y ahora incluso bebés. Este avance tecnológico ha permitido dar un paso más en la impresión de ecografías en los últimos años, y Zaragoza cuenta con una de las dos empresas españolas que se dedican a este mercado en auge.

La empresa Minene3D logra obtener una figura “muy real” de un nonato a partir de una ecografía, con el objetivo de que “los padres puedan tener un contacto con su futuro hijo antes de que nazca, y guarden un recuerdo para toda la vida”, explica Nacho Pulido, gerente de la marca. A pesar de no ser un producto novedoso –Brasil fue el pionero en este campo hace ya tres años-, el emprendedor zaragozano asegura que su producto se diferencia por el resultado: “El grado de detalle del acabado es muy superior al resto de prototipos existentes en el mercado”.  

El proceso es relativamente sencillo y rápido. Una vez solicitado, los padres tan solo tendrán que esperar un par de días para tener la reproducción en sus manos. Se parte de una ecografía 3D o 4D que facilitan los clientes o las propias clínicas –Minene3D colabora con cuatro centros zaragozanos en la actualidad: Ecox 4D, Diagnosteco, Centro Médico Eguiluz y Econenes-.

El segundo paso –denominado Ecomorphing- consiste en el modelado de la figura a partir de medidas y rasgos del bebé, apreciables en la ecografía real. Finalmente, se procede a la impresión de la figura –realizada con el modelo Ultimaker 2-, que puede ser de distintos materiales, aunque los más comunes son los plásticos ABS o PLA. Sin embargo, en la actualidad, también están trabajando en acabados de joyería para fabricar colgantes o pulseras.  

Las figuras, que pueden ser de entre 6 y 9 centímetros de altura, dependiendo de si se trata de bustos o de figuras completas, tienen un precio que oscila entre los 180 y 250 euros. Además, los futuros padres también pueden elegir el color de la impresión entre blanco perlado, gris metalizado, blanco, dorado, azul, magenta, naranja o rojo.

“Ser padres es una experiencia única. Y el hecho de poder ver o tocar el busto de su futuro bebé es muy ilusionante”, explica Pulido. El zaragozano puso en marcha su empresa hace un año, y, aunque asegura que el camino es duro, tiene puestas muchas esperanzas en el proyecto: “Es un producto que conlleva bastante trabajo manual, y eso supone un cierto coste. Además no está estandarizado en nuestro país, y por eso estamos trabajando duro en darlo a conocer en nuestro entorno”, explica.

La idea de negocio –en el que cuenta con dos socios, Beatriz Rico y Javier Palomar- surgió de su propia experiencia personal. “Hice el doctorado de segmentación de imagen médica, y soy un apasionado del mundo de la impresión 3D. Cuando mi mujer se quedó embarazada y nos dieron la eco en DVD no funcionaba, y pensé que era un producto obsoleto que yo podía mejorar”, recuerda Pulido.

Aunque reconoce que todavía no han realizado muchos pedidos, asegura que, de momento, “no hemos tenido ninguna queja y los resultados son excelentes. Conseguimos un bebé casi perfecto con una gran sensación de realismo”, asegura. Y aunque no se pone límites, admite que, por el momento, la promoción se centrará en el territorio nacional. “A nivel tecnológico no tenemos fronteras”, concluye. 

Antecedentes

En agosto de 2013, Nacho Pulido publicaba en su blog 'Diario de un emprendedor de carne y hueso' que, tras numerosas pruebas y prototipos, había logrado su primer resultado aceptable: “¡Victoria! Conseguí obtener una impresión de calidad”. Se trata de la segunda empresa dedicada a la impresión de figuras 3D a partir de ecografías en España, junto con Ecorelieve (Granada).

El pionero en la impresión de nonatos en 3D fue el Instituto Nacional de Tecnología de Brasil, con su denominado ‘Proyecto Feto 3D’ que comenzó su actividad en 2011. Tan solo un año después, Japón se lanzó a este nuevo mercado de la mano de la Clínica Fasotec Hiroo Ladies con sede en Tokio cuya peculiaridad es que reproduce estos fetos aún en el útero. El precio por cada figura ronda los 1.250 dólares. También ofrecen llaveros de nueve centímetros. Parece que el nuevo mundo de la impresión 3D no va a dejar de sorprendernos. 

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