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División en Las Fuentes ante la creación de un comedor social

Para la Asociación de Vecinos Las Fuentes esta iniciativa de la Junta de Distrito "es una experiencia lamentable que estigmatiza a las personas".

Cocina del nuevo comedor social de Las Fuentes
División en Las Fuentes ante la creación de un comedor social
T. M.

“Nos sentimos orgullosos de haber puesto en marcha una iniciativa en la que no solo está implicada la Junta de Distrito. Sin la ayuda de la Fundación Rey Ardid y la Asociación de Vecinos Civitas no podría haberse hecho realidad”. Estas son las palabras de Laureano Garín, presidente de la Junta de Distrito de Las Fuentes, actual sede del recién inaugurado comedor social del barrio que, a pesar de que abrió sus puertas hace tan solo siete días con la intención de atender a 22 personas, ya son 25 la que cada día se benefician del servicio.

Y es que, después de varios meses de trabajo, “tiempo en el que pudimos constatar las necesidades reales de algunas familias que incluso dejaban a sus hijos en el colegio sin desayunar” –apunta Garín-, “decidimos intervenir en la situación ofreciendo, de momento, la posibilidad de que esas 25 personas tengan acceso a la alimentación diaria gratuita”. “Este es solo un proyecto piloto, puesto que actualmente en el barrio, y según algunos estudios realizados conjuntamente con otras entidades y centros educativos, hay 276 familias que están en el umbral de la pobreza. Todavía está por decidir, pero estamos valorando la posibilidad de utilizar una instalación pública que nos permitiría contar con un espacio adecuado que daría cabida a 150 comensales”, especifica el presidente de la junta. “No nos podemos quedar de brazos cruzados. El futuro pasa por la intervención y eso, precisamente, ha sido lo que nos ha motivado”, apunta Garín.

Precisamente motivación y ganas es lo que nos les falta a los voluntarios que, cada día, se encargan de transportar la comida cedida por la Fundación Rey Ardid, de recoger el menaje, aportado por la Asociación Civitas, y de fregar y dejar “en perfectas condiciones” las salas que se utilizan para atender a las familias. José Cubino, que no dudó “en ningún momento” en participar en el proyecto, lo tiene claro: “Es una satisfacción ver las caras de agradecimiento de las personas que se acercan hasta aquí. Me parece una iniciativa maravillosa. Siempre resulta positivo hacer el bien a los demás”, comenta el pensionista.

De lunes a viernes 

El horario de apertura del comedor es de lunes a viernes, de 13.00 a 14.00, aproximadamente, y, para dar cabida a todos los comensales, se han habilitado dos salas. La más grande, para 16 personas y una más reducida, para 9. “En la junta de distrito hay, además, una cocina que cuenta con lo necesario para calentar la comida, en caso de que fuera necesario. Los menús son muy variados y cuentan con un primero, un segundo y postre. Este miércoles, por ejemplo, hubo fritada con calabacín, filete ruso con tomate natural y fruta”, dice el presidente de la junta.

Para que los usuarios cuenten con toda la privacidad posible, se ha instalado un biombo a modo de separación entre las aulas convertidas en comedor y el resto de salas de la oficina municipal. “Además, la entrada se realiza no por el acceso principal, sino por la puerta que hay en la calle de Enrique Casas Vila”, apunta Garín."Un modelo erróneo"

“No entramos en competencia alguna con los Servicios Sociales ni nuestra intención van más allá de la meramente solidaria. En este barrio existe un problema importante que estamos dispuestos a solucionar”, comenta Laureano Garín.

Una actuación “bien acogida incluso por particulares que hasta nos traen comida a la junta, apoyando la iniciativa y nos sirven para ayudar a otras familias”, cuentan desde la junta, pero considerada como “modelo erróneo de comedor social” para la Asociación de Vecinos Las Fuentes, entidad que ha solicitado a la Alcaldía de la ciudad, que acabe con una iniciativa “que estigmatiza a las personas”.

“Son los Servicios Sociales Municipales quienes deben hacerse cargo de los recursos necesarios del distrito, para que las personas con dificultades puedan ser atendidas en sus necesidades por los profesionales adecuados y con la dignidad que las personas merecen, aumentado las ayudas de urgencia, programas de comida a domicilio y refuerzo en los comedores ya existentes”, comentan desde el colectivo vecinal. “Esta iniciativa, de la que no fuimos conocedores hasta que se publicó por la prensa, nos parece una experiencia lamentable”, concluye Nieves Boj, presidenta de la entidad de vecinos.

Por su parte, Laureano Garín estima que “las explicaciones necesarias al respecto se darán siempre dentro del marco de la junta”. “No estamos dispuestos a quedarnos quietos ante la situación de pobreza que vive el barrio, a pesar de las opiniones, que lógicamente, las hay para todos los gustos”, concluye el presidente de la junta de distrito.

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