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Arqueología

Los musulmanes llegaron a Calatayud un siglo después de lo que se creía

El estudio contradice lo establecido tradicionalmente por diversas fuentes que fijaban esta presencia en el siglo VIII. Los musulmanes llegaron a esta zona a lo largo del siglo IX.

Un estudio arqueológico y antropológico sobre unas tumbas excavadas en el Yacimiento de Valdeherrera, en Calatayud (Zaragoza), determina que la presencia efectiva de musulmanes en esta zona de Aragón se produjo a lo largo del siglo IX. 

Así lo aseguran, en un comunicado, los directores del yacimiento, Manuel Martín Bueno y Carlos Sáenz, para quienes los nuevos datos obtenidos mediante una investigación científica contradice lo establecido tradicionalmente por diversas fuentes escritas y arqueológicas, que fijaban esta presencia en el siglo VIII.

El nuevo dato cronológico, que permite aportar nuevos datos sobre la fundación de Calatayud, procede de la investigación realizada por especialistas del Grupo Urbs de la Universidad de Zaragoza en torno a una necrópolis musulmana hallada durante el transcurso de las excavaciones realizadas en Valdeherrera.

Según los directores del yacimiento, los análisis de carbono 14 realizados en el BioScience Innovation Centre de Londres presentan un horizonte temporal para estas tumbas situado entre los años 840 y 870.

Estos expertos vinculan esta necrópolis con los sucesos derivados del control musulmán de dichas tierras y las disputas existentes entre las distintas facciones dominadoras.

A juicio de ambos, "de todo ello se deduce que la primera fecha concluyente que tenemos para una presencia efectiva de musulmanes en lo que hoy es Calatayud, tanto por las fuentes arqueológicas como por las fuentes escritas, habría que retrasarla hasta el siglo IX".

Los especialistas añaden que la datación del carbono 14 coincide, además, con lo reflejado en las fuentes escritas de Ibn Hayyan (860-864) o Al-Udhí (874-875), y subrayan que "en todo caso (la presencia musulmana) corresponde al siglo IX d.C. en vez de al VIII (714) mantenido tradicionalmente hasta ahora".

La necrópolis (o maqbarah) está conformada por 62 tumbas, fosas abiertas en las gravas compactadas que forman las calles o las estancias del yacimiento.

La investigación realizada muestra una ausencia total en la necrópolis de elementos de cultura material o de estructura de época islámica.

Afirma el estudio, además, que el hecho de que todos los enterramientos excavados sean masculinos y la "penuria" de los elementos empleados en su construcción denota "premura", si bien, añaden los expertos, "se observa el cumplimiento de las prescripciones coránicas".

Así, la inhumación se efectuó en una fosa abierta directamente en el terreno, con el cuerpo amortajado en decúbito lateral, en dirección al sur y con pequeñas piedras amontonadas en la espalda para mantener la posición original".

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