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El Ayuntamiento continúa la lucha contra la mosca negra

Este lunes y martes están atacando a las larvas dentro del río y se están fumigando las piscinas de Oliver, Torrero y Actur, que podrían abrir más tarde.

Tratamiento contra la mosca negra en 2011
El Ayuntamiento continúa la lucha contra la mosca negra
TONI GALAN /A PHOTO AGENCY

La mosca negra está haciendo estragos este inicio de verano. El calor y la mayor presencia de algas en el Ebro -donde crían estos insectos- están multiplicando la presencia de la mosca negra en Zaragoza y su entorno y del número de atendidos por picaduras.

El Ayuntamiento de Zaragoza está realizando este lunes y martes un tratamiento preventivo en las aguas del Ebro. Técnicos del Instituto Municipal de Salud Pública, en colaboración con Bomberos, están vertiendo al agua un producto biológico que ataca a las larvas, sin causar daño al resto de materia orgánica del río, explican fuentes municipales. El tratamiento se está aplicando en distintos puntos del tramo urbano, desde Monzalbarba y hasta aguas abajo del azud.

También se están fumigando las piscinas más afectadas por la mosca negra: las de Oliver, Torrero y Actur. En este caso, el tratamiento se hace por la noche, pulverizando un insecticida para matar a los ejemplares adultos. Tienen que pasar al menos 12 horas hasta que las instalaciones se puedan reabrir al público. Esto podría afectar a la hora de apertura de las piscinas el martes y miércoles por la mañana.

"Con estas actuaciones intentamos mitigar el daño que está causando la mosca negra, pero no se puede erradicar. El Ayuntamiento hace todo lo que puede, pero haría falta un tratamiento integral y preventivo en colaboración con todas las instituciones implicadas y otras comunidades autónomas", reconocen fuentes municipales.

A principios de año se creó un grupo de trabajo del que forman parte el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de Aragón, la Confederación Hidrográfica del Ebro, representantes de varias comarcas afectadas y expertos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza. Desde abril, ya se han hecho varias intervenciones en el Ebro en Zaragoza y su entorno, pero no han servido para frenar el ataque de la mosca negra, que está siendo más virulento que el año pasado.

La presencia de la mosca negra no es nueva, pero sí ha crecido progresivamente en los últimos años. Según un informe del Departamento de Salud Pública del Gobierno de Aragón, en 2011 se atendió a casi 22.000 personas de picaduras de mosca negra y otros insectos en Zaragoza, mientras que en 2010 fueron 11.052 y en 2009, 9.961 personas.

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