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Zaragoza

VIVIR EN LA CALLE

"Llegas a esta situación casi sin darte cuenta"

Unas 150 personas duermen cada noche en las calles de Zaragoza. Unas lo hacen al raso y otras refugiadas en cajeros o portales, pero todas tienen una historia detrás, en ocasiones salpicada por la pérdida del empleo, una ruptura matrimonial o problemas con el alcohol.

Un hombre se resguarda del frío en un soportal del Paseo de la Constitución
"Llegas a esta situación casi sin darte cuenta"
PEDRO ETURA/A PHOTO AGENCY

Son las 22.00 del primer viernes de verdadero frío. Ferrer culmina la remontada ante Del Potro en la pequeña pantalla de un bar de los alrededores de la Puerta del Carmen, donde Goyo apura una cerveza. Junto a él, dos maletas deshilachadas delatan que no tiene del todo claro dónde va a pasar la noche. "No me gusta dormir en los cajeros, prefiero esperar a que se haga un poco más de noche y meterme en un portal. Luego me levanto temprano y pido por la calle", explica.

Su deambular comenzó años antes de que estallara la crisis: "Llevo casi siete años sin casa. Vivía entre Madrid y Segovia, una temporada en cada sitio, y aunque no tenía trabajo fijo siempre estaba ocupado, haciendo chapuzas en un lado u otro. Un día dejé de ganar dinero y el poco que tenía lo gasté rápido". Sus manos y su cara, marcadas por el frío, reflejan la dureza de una vida que le ha llevado a callejear a diario por plazas y avenidas. "Llegas a esta situación casi sin darte cuenta", relata.

Goyo es uno de los cerca de 150 transeúntes que pasan cada noche en las calles de Zaragoza. Se cobijan en cajeros, portales, parques o soportales. Otros 180 lo hacen en albergues o centros de acogida de la ciudad, según un reciente estudio publicado por la Cruz Roja, que explica que, en la mayoría de los ocasiones, se trata de personas que han llegado a esta situación por falta de trabajo (55% de los casos), de dinero (22%) o por rupturas afectivas (18%). La práctica totalidad son hombres, y muchos de ellos tienen problemas con el alcohol.

La mayoría no accede a contar su periplo vital. "No quiero hablar, a nadie le interesa mi vida" es la respuesta más recurrente entre aquellos que tratan de conciliar el sueño en un cajero automático. No desean ver invadida su intimidad, del mismo modo que ellos procuran no hacer con los demás.

"Estás en la calle antes de lo que puedas creer"

Joaquín y Roberto dan conversación 'a cambio' de cigarrillos. Sentados en un banco del paseo de María Agustín junto a los carritos que guardan sus escasas pertenencias, estos dos 'sin techo' charlan sobre sus cosas antes de buscar un sitio donde pernoctar. Joaquín procede de Huelva y Roberto de una localidad de Zaragoza que prefiere no revelar. Nacieron en lugares relativamente lejanos, pero ambos pertenecen a ese 18% que encuentra el principio de sus problemas en una ruptura matrimonial. "Te divorcias, pasas unos días durmiendo en el coche y antes de lo que uno puede creer te ves en esta situación", narra Roberto. Su compañero se limita a asentir mientras enciende un nuevo cigarrillo.

Siete de cada diez busca progresar

En el estudio de Cruz Roja también quedan reflejados los deseos de los 'sin techo' encuestados. Así, siete de cada diez expresan que querrían "una vivienda normalizada para él o su familia, o un piso compartido con otras personas", y, en segundo lugar, demandan "un empleo que les permitiera salir de su situación".

Asimismo, durante la encuesta se detectó que en Zaragoza se hace un mayor uso de los recursos y servicios sociales que en otras capitales. De esta forma, el 61% de los encuestados utiliza el comedor, el 52% acude a un albergue o centro y el 30% hace uso de roperos y baños públicos.

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