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SOCIEDAD

Al Pilar, con bañador y en chancletas

No es extraño ver personas ligeras de ropa en la Basílica, en la Universidad, los hospitales o las Cortes, donde la forma de vestir no aparece regulada en ningún documento.

La forma de vestir no aparece regulada en ningún documento
Al Pilar, con bañador y en chancletas
JOSé MIGUEL MARCO

En bañador, sin camiseta y con chancletas. Así entró este martes un joven alemán a la basílica del Pilar, esquivando y sin prestar atención al cartel que prohíbe acceder al tempo en pantalón corto y con camiseta de tirantes y, mucho menos, con el pecho al descubierto y en traje de baño. «Solo les falta entrar mojados», replicó uno de los capellanes al ser informado por un vigilante de seguridad.

El Pilar es el único edificio de entrada pública de toda la ciudad en el que existen normas de decoro, aunque los visitantes se las saltan a la torera y sin ningún miramiento. «Las chicas llevan faldas tan cortas que parecen la parte de abajo de un biquini, y los hombres vienen en pantalones cortos, en tirantes y con gorras», explica el capellán. Ni foráneos ni extranjeros cumplen las normas y el templo se convierte a diario en un desfile de moda de lo más veraniego, de colores vivos y muy poca tela.

Nada pueden hacer los religiosos, más que suspirar y mirar hacia otro lado. Aunque, de vez cuando, echan a algún turista del templo porque -dicen- ya no pueden más. «Solo tenemos dos guardias de seguridad para cuatro puertas. Si paras a uno, se te cuelan cinco», afirma el sacerdote. Por ello, llaman al respeto y a la educación para entrar a la basílica como Dios manda. «Cada uno tiene que ser consciente de a dónde va. Si entras en una piscina necesitas bañador, pero si vas a una iglesia, tápate», apunta. El problema, indica este eclesiástico, es que «las agencias de viaje no dan instrucciones de cómo se debe vestir en los edificios públicos». Por otro lado, opina que muchos turistas utilizan el templo como pasillo: «Si hace mucho calor, viento o llueve, entran por una puerta y salen por la otra, así se cobijan durante unos metros».

Menos desnudo, como se quiera

Como en el Pilar, tampoco es extraño ver personas ligeras de ropa en la Universidad, los hospitales o las Cortes, donde la forma de vestir no aparece regulada en ningún documento. «No hay normas, salvo que entre alguien desnudo, que entonces sería exhibicionismo y sí deberíamos hacer algo», comentan desde el puesto de información del Paraninfo.

En la Universidad, los alumnos pueden lucir el modelito que quieran. «Entran chicos en tirantes, con pantalones cortos y en chancletas, e incluso se quitan la camiseta para refrescarse en la fuente y no tenemos órdenes de impedírselo», explica la encargada del puesto de seguridad ubicado a la entrada del campus. Sin embargo, deben estar muy atentos a las nuevas modas que van surgiendo ya que, en algunos casos, han resultado peligrosas. «No es tanto lo que no llevan como lo que sí llevan. Con las nuevas tendencias, los heavys llevan botas de acero; los góticos, pinchos, y otros hasta cadenas. Eso es más peligroso que llevar poca ropa», asegura la misma fuente.

Más de lo mismo pasa en los hospitales, donde no se controla la forma de vestir y, mucho menos, en los accesos de urgencias. «Ha habido casos de niños que se ponen malos en la piscina y las madres vienen en biquini, o incendios en los que acuden al hospital en pijama. Depende de las circunstancias», dicen desde el departamento de comunicación del hospital Miguel Servet. «Si dan mucho la nota, les prestamos una de nuestras batas», añaden.

Ni siquiera los criterios de vestimenta impuestos recientemente en el Congreso de los Diputados -donde solo se podrá acceder con pantalón largo o falda- han llegado a las Cortes aragonesas. En la Aljafería, los turistas se pasean sin restricción alguna, mientras que los empleados, o van uniformados o visten «de forma normal», afirman desde esta institución. Por 'normal' entienden pantalones vaqueros y camisetas de manga corta, aunque en ciertos casos «alguno ha venido con bermudas y aquí no ha pasado nada», afirman.

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