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La DPZ aumenta la ayuda para pensionistas en balnearios al no cubrirse las plazas

El programa de Termalismo Social de la institución oferta este año 200 puestos menos, de 900 a 700, por la caída de la demanda.

La Diputación va a aumentar la subvención por plaza del programa de termalismo social para hacer más atractiva esta oferta, ya que en los últimos años se ha observado que ha caído la demanda y que quedaban algunas plazas sin cubrir. Con esta iniciativa, que se puso en marcha en la década de los años 90, desde el Área de Bienestar Social y Desarrollo de la institución se pretende facilitar la estancia de pensionistas del sistema de la Seguridad Social en los balnearios de la provincia, contribuyendo, además, a mantener la ocupación de estos establecimientos en temporada baja.

El año pasado se convocaron 900 plazas, y para la edición de 2011, que está en periodo de contratación, se van a sacar 700. «Nos ajustamos mucho más a la realidad y la subvención de la DPZ es mayor para el usuario, porque lo que intentamos es que el programa permanezca y a ser posible se incremente», explicó Francisco Martínez, director del área. Así, la ayuda pasará de los 150 euros por plaza a los 170 o 180 euros previstos para este ejercicio.

Los beneficiarios de este programa son pensionistas por los conceptos de jubilación, invalidez, viudedad, otras pensiones, personas que tengan reconocida una minusvalía igual o superior al 60%, y sus acompañantes. Es requisito imprescindible estar empadronados en los municipios de la provincia, excluida la capital.

Que el programa tenga menos solicitantes puede deberse a diversas causas. Las personas a las que va dirigido cuentan ahora con una mayor calidad de vida que hace 20 años y están dispuestos a desplazarse más lejos para disfrutar de su tiempo de ocio. Asimismo, la oferta es mayor, con vacaciones organizadas por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), y por la propia Diputación, a través del denominado Turismo Social con viajes a Bélgica, Holanda o Menorca.

También la crisis ha podido retraer indirectamente a los potenciales beneficiarios con un poder adquisitivo menor. En los balnearios Sicilia-Serón de Jaraba, la demanda no ha caído por igual en los dos establecimientos con categorías hoteleras diferentes. «En Sicilia, a pesar de ser un poquito más caro, se ve menos afectado y se sigue manteniendo lista de espera», indicó Montse Sánchez, responsable de Relaciones Públicas de la citada empresa.

Sin embargo, en Serón, que es más asequible, cuesta algo más cubrir las plazas. «Hay personas que te trasmiten que son responsables de hipotecas de hijos. Asumen problemas familiares y por lo que les ha tocado vivir son sensibles a cualquier cambio o a lo que pueda venir», comentó Sánchez.

Los turnos para disfrutar de estancias en los balnearios de Jaraba, Alhama de Aragón y Paracuellos de Jiloca se reparten entre mayo y junio y de septiembre a noviembre. Van desde siete a doce días y el precio que aporta el usuario oscila entre los 350 y los 480 euros.

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