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JUSTICIA

Un pleito sin vencedores ni vencidos

Un grupo de abogados crea una asociación para mediar en conflictos.

Integrantes de la asociación de mediadores CAMYN en sus oficinas de Zaragoza.
Un pleito sin vencedores ni vencidos
OLIVER DUCH

La Justicia es la institución del Estado peor valorada por los ciudadanos. La insatisfacción ha hecho brotar una nueva cultura de la mediación para resolver los pleitos. La asociación 'Hablamos' lleva cinco años trabajando en la vía penal (dos juzgados de Zaragoza y dos en Calatayud) para delitos como robos, lesiones, injurias o calumnias, y el terreno penitenciario (Zuera y Daroca). Ahora, un grupo de abogados formados en cursos de mediadores ha creado la asociación Centro Aragonés de Mediación y Negociación (CAMYN) para todo tipo de conflictos.

"Los abogados buscamos que nuestro cliente gane en los juzgados, pero el título de mediadores nos faculta para ayudar y colaborar con la gente en sus conflictos en busca de la paz social, sin vencedores ni vencidos", explica Gema Barriga, letrada zaragozana integrante de CAMYN.

Cursos de mediadores

Profesores del País Vasco y Cataluña, donde existen leyes de mediación, impartieron curso de mediadores en Zaragoza, al que asistió hasta 90 abogados aragoneses. El Colegio de Abogados de Zaragoza validó esta formación en los últimos dos años.

"Ni todo pleito es mediable ni toda persona es mediador. Nosotros somos una asociación privada de interlocutores que puede participar en el ámbito mercantil o laboral", explica Rafael Merino, presidente de la asociación. "Igual que existe el turno de oficio y el abogado particular, pues sería lo mismo en la mediación pública y privada. Abrimos una brecha que no estorba a que el Gobierno aragonés cree su servicio público con la nueva ley".

El juez decano de Zaragoza, Ángel Dolado, considera que se deberá aplicar en los conflicto familiar, pero "al final, los ciudadanos desconfían de sistemas alternativos y todavía quieren que el juez le otorgue la razón".

Una pelea en un colegio, un conflicto por un ascensor en una comunidad de vecinos, una empresa en crisis... los mediadores se atreven con todos los pleito. "Hablando se entiende la gente. Es un ejercicio de equilibrio de los poderes y nuestra función es lograrlo, no ganar", apuntan las abogadas Rosa Fernández y Gema Barriga. ¿Y en cuánto tiempo? "Menos que un pleito", concluye Rafael Merino.

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