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DÍA DE LA ESCUCHA

'Mujeres al borde de un ataque...'

El Teléfono de la Esperanza en Aragón recibe anualmente 12.000 llamadas. El 76% proceden de aragonesas de mediana edad, casadas y con hijos.

Una voluntaria ayer, en la sede zaragozana.
'Mujeres al borde de un ataque...'
CARLOS MONCíN

María (nombre ficticio) aprovechó ayer por la mañana que su marido se había ido a trabajar y sus hijos ya estaban en el colegio para marcar el número del Teléfono de la Esperanza en Aragón, (976 232 828) que ayer celebró el Día Nacional de la Escucha, dedicado este año a las personas mayores.

Le costó levantar el auricular, pero cuando lo hizo, le contó a la voluntaria que estaba al otro lado que está "cansada de entregarse a su familia, sin escuchar nunca un gracias y sin oír una palabra de aliento". Su perfil, mujer de entre 30 y 55 años, casada y con hijos, con problemas de incomprensión por parte de la sociedad que la rodea, es el gran 'demandante' de este servicio, ya que más del 76% de las llamadas que se reciben son de mujeres en esta situación.

Ella es una de las más de 7.500 personas que, desde principios de año, han llamado a este número, "una cantidad que no se ha visto influenciada por la crisis, pero que, si se cumplen las previsiones de otros años, se incrementará hasta las 12.000 después de las fiestas de Navidad. Es algo muy particular, porque en otros lugares esta crisis navideña no se vive con tanta intensidad como en Aragón", apunta Carlos Pérez, psicólogo y director del Teléfono de la Esperanza en Aragón.

Voces femeninas

La llamada de María fue atendida ayer por una de los 150 voluntarios de este servicio, que cada vez encuentra más dificultades en encontrar personas que "sepan escuchar".

"En los últimos ocho años se ha producido un descenso en el número de voluntarios de casi un 40% y esto se debe, fundamentalmente, a que a la gente le cuesta mucho escuchar el sufrimiento humano y darse cuenta de que no hace falta irse a África para oírlo, porque puede estar en la misma calle en la que tú vives", aclara Pérez.

El 95% de estos voluntarios son mujeres, con una edad media que ronda los 55 años, algo que preocupa a los responsables del servicio porque "ahora la gente está sustituyendo el voluntariado por una especie de religión 'autoinventada' donde el individuo mira más por ayudarse a uno mismo que por ayudar a los demás", recalca Pérez.

En esta institución, el nivel del voluntariado es muy alto. Se hacen cursos de maduración personal, conocimiento de sí mismo y seminarios para saber cómo se tiene que ayudar. Además, se les instruye en la escucha activa, ya que el voluntario "nunca tiene que moralizar, juzgar o aconsejar, porque el consejo si no se pide hunde a quien llama y no le deja que reflexione sobre su problema", afirma Pérez.

Junto a los voluntarios, que prestan servicio en turnos durante todo el día, hay 27 profesionales (abogados, psicólogos, orientadores familiares, trabajadores sociales...) que, gratuitamente, atienden las consultas que se derivan de las llamadas al teléfono. Y es que, además de la orientación telefónica, hay consultas personalizadas y grupos de apoyo donde se tratan temas tan importantes como la ludopatía, la autoestima, o la psicología práctica.

En los últimos años "gracias a la tarifa plana" el 38% de las llamadas que se reciben son de otras regiones o países europeos y de habla hispana y se han incrementado las consultas on-line (zaragoza@telefonodelaesperanza.org)

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