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Zaragoza

VIVIENDA

En marcha el derribo del polígono del Camino del Vado a la espera de un plan para 900 pisos

Los promotores todavía no tienen plazo para empezar la urbanización.La actuación prevé un parque lineal en paralelo a Marqués de la Cadena.

Los derribos concluirán en octubre, después del desalojo de dos naves aún con actividad.
En marcha el derribo del polígono del Camino del Vado a la espera de un plan para 900 pisos
J. M. MARCO

Las naves del viejo polígono del Camino del Vado de Zaragoza, entre las calles de Marqués de la Cadena y Cosuenda y el río Ebro, ya han sucumbido en gran parte a la acción de la piqueta. Ahora toca lo más difícil: su transformación en una nueva zona residencial. En lo que hoy es un páramo de escombros y construcciones semiderruidas, está listo un plan urbanístico de 900 viviendas, de las que unas 170 serán de protección oficial. De momento, en plena crisis inmobiliaria, no hay plazos para iniciar la urbanización, que tiene un coste de 4,8 millones de euros.

A la espera de que escampe la tormenta en el sector de la construcción, los promotores del ámbito quieren dejar libre el terreno, donde se ha detectado además la presencia de okupas en algunas naves. Las demoliciones comenzaron en marzo y ahora se han detenido para que dos de las factorías (Autopower y Cafés Tiuna) culminen su traslado. Los trabajos se retomarán en septiembre para que el solar, de 78.260 metros cuadrados, quede limpio y explanado, previsiblemente en octubre.

¿Y la urbanización? "Dependerá del mercado inmobiliario y del sector financiero", indica Ignacio Pemán, abogado de la Junta de Compensación del sector. No obstante, subraya que "de las actuaciones que hay pendientes en Zaragoza, esta es una de las más posibles por su ubicación". Al lado de la ribera del Ebro y muy próximo al azud, este sector está entre dos de las zonas de la ciudad más pujantes desde el punto de vista inmobiliario: La Azucarera y el paseo de Longares y las nuevas urbanizaciones de Vadorrey.

Los arquitectos José Ignacio Navarro y Rafael Pamplona han redactado el plan especial. Explican que el proyecto prevé el derribo de las alrededor de 40 naves del polígono, a excepción de la que ocupa Cosméticos Ors, que podrá continuar con su actividad e integrarse en el nuevo barrio. "Con esta actuación se va a transformar una zona industrial obsoleta en uno de los mejores espacios residenciales de la ciudad", explica Pamplona.

Para diseñar el ámbito, el primer problema que se encontraron los arquitectos fue la gran densidad de viviendas (115 por hectárea). Eso obligó a plantear bloques más altos. Se han previsto cinco torres de planta baja más nueve alturas que bordean la calle de Cosuenda, que incorpora un paseo peatonal y ciclista de 380 metros entre Marqués de la Cadena y el Ebro.

Además de las torres, se han dispuesto edificios de viviendas de diversas dimensiones. Los tres más próximos al paseo de la Ribera tienen seis, siete y ocho alturas, respectivamente. El resto tienen nueve plantas. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) no reservaba espacio para equipamientos y los locales comerciales se circunscriben a las torres y a la confluencia de Marques de la Cadena con Cosuenda.

La conexión de nueva zona residencial con la calle de Marqués de la Cadena, separado por un talud de 10 metros, se resuelve mediante un parque lineal que actúa además como "colchón verde" ante esta vía rápida. En total, tiene 450 metros de longitud y una anchura media de 30 metros. Dispondrá de caminos peatonales y de bicicletas, zonas de juegos infantiles, un mirador al Ebro y rampas y escaleras para acceder a Marqués de la Cadena.

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