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Zaragoza
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CUATRO AÑOS DE OBRAS

La Azucarera abre el miércoles con 3,6 millones de desfase y dos años de retraso

Tras 4 años de obras y una inversión de más de 10 millones, uno de los grandes equipamientos públicos de Zaragoza abrirá sus puertas y será sede de Zaragoza Activa. A partir de mayo, acogerá también una biblioteca.

Imagen exterior del edificio.
La Azucarera abre el miércoles con 3,6 millones de desfase y dos años de retraso

Uno de los grandes equipamientos públicos de Zaragoza, reformados y cerrados, abrirá sus puertas, por fin, el próximo miércoles, dos años después de lo previsto. El día 31 la Azucarera quedará a disposición de los ciudadanos como sede de Zaragoza Activa y vivirá una jornada de puertas abiertas, que tendrá su extensión dos días por semana durante todo el mes de abril. Después de más de 10 millones de euros de inversión, con 3,6 de desfase sobre lo presupuestado, y con dos años de retraso, terminará así uno de los principales 'culebrones' sobre equipamientos de la ciudad.

La rehabilitación del edificio se ha hecho en dos partes, la que ha afectado a la antigua Azucarera y el espacio central, denominado Cubit, destinado a una biblioteca para jóvenes -y que no abrirá hasta el mes de mayo, según las previsiones del Ayuntamiento-. La primera obra sumó un desfase de algo más de un millón de euros, mientras que la segunda se disparó 2,6 millones por encima de lo presupuestado.

El proyecto se impulsó en 2005, con CHA en el gobierno municipal. Entonces se llegaron a comprar los ordenadores para equiparlo como biblioteca tecnológica pero, vista la demora, se distribuyeron por dependencias municipales. Después de casi tres años de trabajos, el Ayuntamiento -ya sin los nacionalistas en el equipo de Gobierno- hizo una inauguración 'virtual' durante la Expo para que acogiera una exposición sobre Croacia, cuando ni siquiera se había entregado la obra.

Se volvió a cerrar a la espera de que llegara el dinero necesario para el mobiliario y para ponerlo en marcha. El equipamiento ha sido austero y se ha 'rascado' de diferentes partidas -los 18 monitores que harán de línea interna de televisión se instalarán con cargo al fondo estatal de este año-.

El resultado final, fruto del proyecto de los arquitectos Julio y Jaime Clúa y Alfonso Torres, es un edificio luminoso, moderno y singular, con el blanco como gran protagonista, con las paredes originales de ladrillo y cemento 'sin lavar' y combinadas con nuevas las estructuras en blanco. El toque de modernidad lo completan unos muebles de cartón (sí, de cartón), que se adaptan a mil y una posibilidades.

La Azucarera se estructurará en torno a cinco servicios, el semillero, el vivero, la zona de empleo, la biblioteca para jóvenes y la sede del voluntariado de la ciudad. En la entrada al edificio, una gran estancia llamada 'la plaza', se organizarán "actividades diversas para que haya sinergias entre las personas que trabajan en el edificio", comenta Lola Ranera, concejal delegada de Zaragoza Activa. Aquí también habrá 14 ordenadores de acceso libre -en todo el edificio, además, hay wifi-.

El vivero de empresas abrirá con ocho espacios que se adjudicarán por convocatoria pública a empresas de una a cuatro personas, que estarán en el edificio un máximo de dos años pagando unos 150 euros al mes. El semillero, con 16 plazas, está destinado a "empresas que todavía no lo son", como señala Raúl Oliván, de Zaragoza Activa. El proceso teórico es que una persona entre en el semillero, desarrolle su idea con ayuda profesional en el propio edificio y pase, ya como empresa, al vivero. La zona de empleo, por último, tendrá bolsas de trabajo, orientadores y cursos y seminarios para el público general.

La biblioteca Cubit abrirá en mayo gracias a un convenio con la CAI y con la Fundación Bertelsmann. Oscilará entre la modernidad de los espacios que diseña esta fundación (dirigidos para jóvenes) y la tradición de una biblioteca estándar, necesaria desde hace tiempo en el Arrabal.

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