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Zaragoza

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¿Una nueva vía para los montañeros Rabadá y Navarro?

La iniciativa del blog Tinta de Hemeroteca de solicitar una calle para los montañeros aragoneses Rabadá y Navarro, muertos en 1963 en los Alpes, ha conseguido un amplio respaldo en el mundo de la escalada deportiva.

Rabadá y Navarro, preparándose para escalar el espolón del mallo Firé, el 11 de septiembre de 1962
¿Una nueva vía para los montañeros Rabadá y Navarro?
BARRABÉS EDITORIAL

A instancias de un lector, el blog Tinta de Hemeroteca, de HERALDO.es, recordaba a principios de noviembre pasado la figura de los montañeros aragoneses Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, trágicamente muertos en los Alpes en 1963. Se sugirió entonces la posibilidad de que Zaragoza les dedicara una calle, en reconocimiento a una pareja de deportistas que llevó siempre a Zaragoza y a Aragón por bandera.

 

La iniciativa logró un amplio respaldo en el mundo de la montaña y la escalada. Numerosos blogs y páginas especializadas se hicieron eco de la propuesta, y se recibieron más de 300 adhesiones de deportistas y aficionados a la montaña de todo el Estado español. Clubes como Montañeros de Aragón, San Jorge y Pirineos aprobaron en sus juntas directivas sendos escritos de adhesión. La Federación Aragonesa de Montañismo, en representación de miles de deportistas federados, también firmó un escrito en apoyo de la iniciativa.

 

Toda esa documentación fue entregada al Ayuntamiento hace unas semanas, junto a la petición oficial de que se les dedique una calle a los montañeros Alberto Rabadá y Ernesto Navarro. El proceso, que se ha mantenido voluntariamente al margen de la debatida atribución de calles a los videojuegos, sigue su curso administrativo, como otros muchos. No tiene aún calle, por ejemplo, el arquitecto García Mercadal, al igual que otros aragoneses.

 

Pero el colectivo de la montaña en Aragón fue un poco más allá que el blog. "Bien haría el Ayuntamiento de Zaragoza, si desea 'barrios temáticos' -escribía el escalador Álex Puyó-, en dedicar un distrito entero a esas generaciones de montañeros zaragozanos y aragoneses que desde los años 40 fueron dejando bien arriba el nombre de nuestra tierra... No faltan motivos para dedicar todas las vías que hagan falta a estos héroes".

 

La opción del 'barrio temático', la de dedicar una zona de la ciudad a recordar a los principales montañeros aragoneses, recibió enseguida también un gran apoyo. "Creo que es el momento de aprovechar y lanzar una idea para que en el futuro barrio de Arcosur, orientado al Pirineo al norte y al Moncayo al oeste, no solo figure el nombre de los escaladores aragoneses Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, sino el de muchos más de aquella generación y posteriores", escribía Ángel Sonseca. La Federación Aragonesa de Montañismo también se adhirió a esta propuesta, y un grupo de lectores de Tinta de Hemeroteca -Álex Puyó, entre ellos- está preparando la documentación precisa para presentar la solicitud del 'barrio temático' al Ayuntamiento.

 

Alberto Rabadá (Zaragoza, 1933) y Ernesto Navarro (Fuencalderas, 1934) fueron dos de los mejores montañeros aragoneses del siglo XX. En los escasos cuatro años que duró su cordada abrieron varias vías nuevas en el Pirineo y en los Picos de Europa (norte del Puro en 1960, espolón del Pico Gallinero y espolón del Firé en los Mallos de Riglos en 1961, cara oeste del Naranjo de Bulnes en 1962, Brujas del Tozal del Mallo en 1963...). Murieron, por agotamiento y frío, el 15 de agosto de 1963, cuando intentaban la gesta más difícil de su época, la cara norte del Eiger en los Alpes. Hoy lleva su nombre un refugio en Javalambre, pero no hay calle que los recuerde en la ciudad donde vivían y preparaban sus gestas.

 

Se da la circunstancia de que tienen 'calle' en el Naranjo de Bulnes (la vía que abrieron lleva su nombre) y que bautizaron lo que se iban encontrando con nombres de calles y plazas de Zaragoza. Así, por ejemplo, un repecho de la cara oeste del Naranjo lo bautizaron como 'plaza de Rocasolano', en recuerdo a una plaza del barrio de las Delicias, cerca de la ebanistería en la que trabajaban. Hoy es la plaza de Huesca.

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