Zaragoza

COINCIDE CON SU 25 ANIVERSARIO

Los Galachos de Juslibol celebran el Día de Puertas Abiertas

Los humedales, situados a escasos kilómetros del centro de Zaragoza, abren sus puertas el domingo para dar a conocer a todos los visitantes la riqueza de especies animales -aves, anfibios, mamíferos o setas- que habitan allí. Asimismo, se han preparado un conjunto de mesas informativas para mostrar la variedad de fauna y flora de la zona.

El Galacho de Juslibol vivirá el domingo 27 de septiembre, una nueva edición del Día de Puertas Abiertas, que trata de dar a conocer a toda la población este enclave natural, ubicado a pocos kilómetros del centro de Zaragoza. La jornada coincide con el 25 aniversario de la adquisición de este humedal por el Ayuntamiento de Zaragoza.

El Día de Puertas Abiertas, que ha organizado conjuntamente el Ayuntamiento de Zaragoza, la Caja de la Inmaculada y Ansar, se ha programado con un nutrido programa de actividades que, además de tener un marcado carácter divulgativo, pretenden asombrar al visitante con la riqueza de un espacio natural singular, testigo de la dinámica del Ebro.

Desde las 10.00 hasta las 14.30 del domingo, se han organizado diversas mesas informativas que, con la ayuda de expertos, mostrarán la variedad de fauna y flora de la zona. Asimismo, se han previsto actividades de anillamiento de aves, muestra de anfibios y galápagos.

También se contará con puestos sobre vegetación, mamíferos, setas, hongos, peces y moluscos. La jornada incluye, además, una pequeña exposición de los tres barrios que jalonan el Galacho: Juslibol, Alfocea y Monzalbarba, que comentarán los vecinos del sector.

La concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Campos, anima a los ciudadanos a acudir mañana al Galacho porque "es un marco natural atractivo, variado y rico que se encuentra a las puertas de la ciudad".

Campos destaca que en el humedal "existen 126 especies distintas de aves, once de mamíferos, 67 de mariposas diurnas, 25 de moluscos y 381 vegetales, entre otras, lo que le convierte en una auténtica escuela de naturaleza y en un lugar donde las sorpresas están aseguradas".

Historia

El Galacho de Juslibol, un meandro abandonado del Ebro, que se creó a consecuencia de una gran crecida del Ebro en 1961 (la mayor del siglo XX), se adquirió por el Ayuntamiento de Zaragoza en 1984 para frenar la degradación de este espacio, producida tras la extracción de gravas realizada en los años 70.

La riqueza de este humedal se encuentra tanto en el enclave que creó el río al dejar aislado un viejo meandro, como en otros ecosistemas que conviven con el galacho, como la zona esteparia, y el escarpe de yesos. Paralelamente, la relación de los tres barrios rurales con el nuevo accidente geográfico añadieron un plus de riqueza antropológica a ese entorno.

Desde que las 115 hectáreas del Galacho pasaron a ser propiedad municipal, las acciones de protección y mantenimiento se han sucedido. Así, el primer Decreto de Protección se dictó un año después de la compra, en 1985, y en 1991 se aprobó la ordenanza municipal, que se cuidaba de la protección de todo el área de interés. La normativa culminó con la aprobación en 2004 del Plan Especial del Galacho, que establece las propuestas de conservación, y de uso.

También ha mediado el reconocimiento de la Unesco a los programas de recuperación; se han sucedido obras que luchaban contra la colmatación o la contaminación del humedal y la construcción en 2001 de un Centro bioclimático de Acogida de Visitantes, que tiene la doble función de frenar el acceso indiscriminado al espacio medioambiental y facilitar el conocimiento de este valor natural a los visitantes mediante una amplia zona de estancia en la que se ha realizado una laguna artificial, y se ha desarrollado un conjunto de plantaciones.

De hecho, desde 2003 se han invertido 1,2 millones de euros en el recinto, que se perfila como un auténtica referencia y un activo centro de actividades. Los proyectos de futuro implican a este centro que, en palabras de Lola Campos, "debe seguir adaptándose a las nuevas tecnologías y a las demandas de los usuarios". De la misma manera, se sigue trabajando para realizar los tres ecomuseos de los barrios de alrededor.

Educación ambiental

Desde 1985 se han sucedido las acciones educativas y divulgativas del Galacho con visitas organizadas para escolares, para la población de Zaragoza y para los tres barrios rurales que rodean este espacio natural.

De hecho más de 120.000 escolares han pasado por este viejo meandro, que sigue incluido en el Programa de Educación Medioambiental del Ayuntamiento, que se ha abierto este año al estudio de alumnos de la Universidad.

Además de la riqueza de flora y fauna, de los distintos ecosistemas y de los fuertes vínculos con los vecinos del entorno, la más valiosa seña de identidad de este enclave la define la existencia de un voluntariado activo y comprometido "que se ha implicado en el mantenimiento y en la divulgación de este lugar entre todos los zaragozanos, convencido de la singularidad del mismo", asegura la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad.

Etiquetas