Zaragoza

APROBADO DE FORMA INICIAL

Se aprueba inicialmente la ordenanza del botellón apoyada por PSOE, PP y PAR

El pleno del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó, de forma inicial, la modificación de la ordenanza municipal sobre protección del espacio público, que incluye la regulación del fenómeno del botellón, y que se aprobará definitivamente en la comisión plenaria de Presidencia y Acción Social del consistorio de la capital.

El texto contó con el apoyo del equipo de gobierno municipal, Partido Socialista (PSOE) y Partido Aragonés (PAR), y del Partido Popular (PP), que sumaron 26 votos, mientras que Chunta Aragonesista (CHA) e Izquierda Unida (IU) votaron en contra (cuatro votos).

El vicealcalde y consejero municipal de Presidencia y Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, el socialista Fernando Gimeno, explicó que esta modificación "dará respuesta a los problemas que está dando el botellón", que "ha pasado de ser un fenómeno social a un problema" porque genera "ruido y suciedad" e implica "bebida de alcohol por menores de edad", lo que "nos obliga a actuar".

El concejal del PP, José María Moreno, indicó que hay que afrontar con "valentía" un problema que afecta a la salud de las personas, sobre todo a los jóvenes, que "fomenta el consumo de alcohol", genera "molestias" a los vecinos y "degrada" los espacios urbanos, ensuciándolos.

"No podíamos seguir mirando para otro lado" porque "vemos cada día las consecuencias de estas celebraciones" y "si ésta es la solución o no, lo iremos viendo", si bien recordó que "en otras ciudades sí ha servido".

La concejal del PAR, Elena Allué, explicó que se trata de regular una situación "que está generando a los vecinos problemas de salubridad, ruidos, desperfectos y vandalismo desde hace años", con una norma "que preserve el derecho al descanso de la ciudadanía" y que evite "el gasto que genera el botellón cada fin de semana".

Agregó que también hay que poner en marcha programas alternativos de ocio, educativos y en valores, "contando con la opinión de los protagonistas".

El concejal de CHA, Juan Martín, calificó este debate de "hipócrita" porque la presencia de ciudadanos "que se emborrachan y gritan en la vía pública ha existido siempre", como lo demuestra que existan "más de diez ordenanzas con las que hemos intentado dar respuesta" a esta situación.

Sin embargo, la modificación que ahora se aprueba inicialmente "no va a servir para nada", dijo Martín, porque pretende solucionar el problema "con más policía y más multas" y carece de "medidas de prevención, informativas, educativas" y de programas de ocio alternativo, transmitiendo un mensaje que "estigmatiza a los jóvenes" y que revela que "no nos preocupan ellos, sino lo que hacen en la vía pública".

El concejal de IU, José Manuel Alonso, coincidió con CHA en que la modificación de la ordenanza "va a ser inútil" y sus resultados serán "mulos" porque "convierte en un problema de normativa lo que es un problema social" y porque está "mal enfocada" ya que es "punitiva en extremo" y "las multas son tan altas que habrá problemas para cobrarlas".

Para Alonso, "el consumo masivo de alcohol en la calle no es la mejor forma de pasar el tiempo", realidad que requiere de "cambios estructurales, con un proceso participativo profundo del que ha carecido esta ordenanza".

Prestaciones a la comunidad

La modificación de la ordenanza señala que el botellón quedará prohibido en todos los espacios públicos de la ciudad e incluye sanciones que oscilará entre los 500 y los 1.500 euros.

No obstante, teniendo en cuenta que muchas de las personas que hacen botellón son menores de edad, estas sanciones se podrán sustituir de forma voluntaria por prestaciones a la comunidad, en caso de recibir una multa por primera vez y no cuando se es reincidente.

Los trabajos en favor de la comunidad irán desde la atención a personas mayores hasta la limpieza de las zonas afectadas por el botellón, bajo la dirección de las brigadas municipales o de las asociaciones que colaboren.

Los jóvenes sí que podrán reunirse a beber refrescos, siempre y cuando no hagan ruidos ni ensucien. Está previsto que la ordenanza entre en vigor en septiembre.

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