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El juez llamará a declarar como imputado a un médico por el ahogamiento del niño en Ranillas

El instructor va a citar al responsable de la uvi móvil de Ambuibérica que estaba situada junto al Hotel Hiberus

El titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Zaragoza tomará declaración en calidad de imputado a uno de los médicos investigados por el ahogamiento de un niño de 5 años en las playas fluviales de Ranillas, el pasado 28 de julio. Se trata del facultativo responsable de la uvi móvil situada junto al Hotel Hiberus -a unos 200 metros del lugar del suceso-, al que una patrulla de Policía rogó que acudiera a auxiliar al menor.

El grupo de Homicidios de la Jefatura Superior abrió una investigación el mismo día de los hechos, al tener conocimiento de que podría haberse producido una omisión del deber de socorro. Un mes después, el magistrado ha recibido ese informe y ha decidido dictar un auto en el que ordena la práctica de nuevas diligencias. Entre ellas, el interrogatorio de este facultativo.

Según pudo saber ayer este periódico, el juez tiene previsto citar a declarar a varias personas a lo largo de las próximas semanas. Entre ellas, el conductor y el técnico sanitario de la citada uvi móvil. Sin embargo, estos lo harán en calidad de testigos. También deberán pasar por la sede judicial algunos trabajadores del centro de coordinación del 061.

Según explicaron ayer fuentes del Gobierno aragonés, el médico investigado no pertenece a la plantilla del Departamento de Salud, sino a la de Ambuibérica. En cualquier caso, esta es la empresa a la que el Ejecutivo autonómico adjudicó la asistencia sanitaria de urgencias en la Comunidad el 1 de marzo de 2005. Por su parte, fuentes de Ambuibérica precisaron que el facultativo estaba subcontratado, porque la empresa solo tiene en nómina a los conductores y a los técnicos de las ambulancias. "Todo el personal médico se contrata a otra sociedad", indicaron.

La víctima de este desgraciado suceso fue un menor de origen francés, que había venido con su padre a pasar unos días en la capital aragonesa en casa de un amigo. Los tres decidieron combatir la canícula acudiendo a las recién inauguradas playas fluviales del meandro de Ranillas, situadas muy cerca del recinto de la Expo 2008. Pero el día se tornó amargo. Al parecer, el niño se metió solo en el agua y cuando su padre quiso darse cuenta, ya fue demasiado tarde.

Tras sacar al pequeño a la arena, el socorrista y una enfermera que se encontraba como bañista en las instalaciones iniciaron la denominada reanimación básica. A ellos se sumaron después varios Bomberos, que al oír los gritos de auxilio saltaron la valla que separa la playa del recinto de la Expo, donde estaban destinados.

El centro coordinador del 061 decidió movilizar a la uvi móvil de Bomberos, que se encontraba dejando a un paciente en el Hospital Miguel Servet, en lugar de a los vehículos sanitarios destacados en la Expo. Los primeros se hallaban a unos 5 kilómetros del lugar del suceso, mientras que los otros se encontraban a unos 200 metros.

La extrema urgencia del caso llevó a varias patrullas de la Policía a salir al puente del Tercer Milenio para esperar a la ambulancia de Bomberos. Sin embargo, en el camino, se tropezaron con otros dos vehículos sanitarios: la uvi móvil de Ambuibérica, junto al Hotel Hiberus; y una ambulancia, junto a la Torre del Agua. Los agentes rogaron a los responsables de ambos operativos que acudieran a las playas a asistir al niño, pero los dos contestaron que no podían moverse sin autorización.

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