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Los accesos a Plaza Imperial vuelven a bloquear la A-2 y la antigua N-II

Miles de ciudadanos se acercaron a la recién estrenada zona comercial y algunos tardaron más de una hora en poder salir del recinto.

Los accesos a Plaza Imperial, como ya ocurrió hace una semana, se han convertido en fuente de problemas de tráfico. Miles de ciudadanos decidieron ayer por la tarde acudir a la nueva zona comercial con sus vehículos particulares -algunos, probablemente, ante la falta de transporte público- y en pocas horas llenaron las 6.000 plazas de aparcamiento que tiene el centro.

El personal contratado para regular los estacionamientos se vio desbordado por la afluencia de público y por el empecinamiento de muchos que hacían caso omiso a las recomendaciones de que se dieran la vuelta porque todo estaba lleno y no había hueco para aparcar. "No están haciendo ningún caso y no se quieren ir, con lo que están contribuyendo a crear más caos", señalaron fuentes de Tráfico.

Añadieron que había personas que recordaban a los empleados que no tenían autoridad para decirles que se fueran y que, en todo caso, debía ser la Guardia Civil. Muchos optaron por estacionar en los caminos que aún están en obras y en los arcenes de la propia autovía.

Mientras, los agentes estaban en la carretera -lugar de su competencia- intentando despejar el lugar, y otros asistiendo a unos conductores que se habían dado un golpe en el acceso a Plaza Imperial desde la antigua N-II, lo cual agravó todavía más el colapso circulatorio.

A las 19.00, el atasco en la A-2, en dirección a Madrid, era de dos kilómetros y la antigua N-II, único acceso para los que provienen de la Z-40, estaba colapsada. Algunos zaragozanos tardaron más de una hora en poder abandonar el recinto y hasta las 21-45 no se normalizó la situación.

La falta de transporte público es una de las desventajas de esta recién estrenada zona comercial. Por el momento, solo existe un servicio de autobús que une Zaragoza con el aeropuerto y hace una parada cerca del centro de ocio, unos 10 minutos andando de su entrada. Además, para llegar hasta allí, los peatones se ven obligados a cruzar la carretera dos veces y no existe ningún paso para hacerlo, lo que eleva el riesgo de accidente.

Pendiente la mejora del bus

De momento, el Ayuntamiento de Zaragoza y los responsables de Plaza Imperial han mantenido varias reuniones para intentar buscar una solución y mejorar el servicio de bus. El Área de Movilidad ha planteado una ampliación de las paradas de la línea del aeropuerto hasta la rotonda más próxima a Plaza Imperial, que podría comenzar a materializarse en los próximos días. En todo caso, según reconocieron fuentes municipales, el coste de esta prolongación lo pagaría el complejo de ocio y no el consistorio zaragozano, como ya ocurre con las lanzaderas de otros grandes centros comerciales de Zaragoza.

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