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Zaragoza
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PABELLONES

Excelencia romana

El pabellón italiano es un conglomerado de arte e historia en un ambiente refrescante y relajado. El paseo por las dos plantas de este espacio se hace rápido y deja un buen sabor de boca.

Lo primero que aparece ante los ojos del visitante es la llamada “Experiencia mediterránea”, que consiste en un viaje a través del tiempo a través de una proyección que repasa la vida marina del país desde la época de los vikingos hasta nuestros días. Merece la pena detenerse unos instantes a observarlo con calma.

Desde este piso superior se ve la primera imagen de la exultante Venus Esquilina que visita por primera vez nuestro país. Esta escultura que se conserva en el museo capitolino representa a una adolescente venus que sale de tomar el baño. Resulta curioso que fue descubierta el mismo año en el que se fundó Zaragoza.

Tras esta muestra de arte romano, un mapa con los acueductos que pueblan el planeta sorprende al visitante. En unas pantallas táctiles se puede obtener además más información sobre estas obras majestuosas construidas gracias al ingenio romano. El acueducto de Segovia o el de Mérida son algunas de las representaciones españolas.

Siguiendo con el arte, en la zona “Agua y pintura” se pueden ver diferentes obras pictóricas y arquitectónicas relacionadas estrechamente con el agua como es el “Nacimiento de Venus” de Boticelli, o la Fuente de Neptuno en la plaza Navona de Roma.

Después de este chapuzón de cultura, se agradece un refrescante paseo por un túnel que simula el interior de una nube o una cascada, desde donde se desprende vapor de agua. Sin embargo, no está siempre conectado, debido a la humedad que produce.

En la planta calle se encuentran algunos de los inventos más relevantes del más conocido artista italiano de todos los tiempos: Leonardo Da Vinci. Maquetas de su sistema de navegación a dos niveles o de las primeras presas comparten protagonismo con una escafandra que creó en cuero con un mecanismo de respiración artificial incluido. También hay una maqueta del sistema de control de agua que se está construyendo en Venecia para evitar las inundaciones, es el llamado “Mose”, o Moisés en italiano, pero este es más reciente, comenzó en el 2003 y se prevé que esté listo para 2014.

Pero la maqueta que más llama la atención es la del Amerigo Vespucci, uno de los más antiguos y gloriosos buques escuela, donde se entrena la Marina Militar, fabricada en madera, con más de 3 metros de longitud.

En esta misma sala, junto a la Venus Esquilina, descansa un piano con forma de ola fabricado por la casa Fazioli. Por sus teclas pasan cada martes pianistas italianos para ofrecer un concierto a las 22.00. El pabellón permanece cerrado y solo 250 afortunados pueden disfrutar de este sonido tan peculiar y de la lírica italiana.

Pero los italianos no se quedan anclados en el pasado, y lo demuestran con las nuevas tecnologías del pabellón. Un centurión romano o una ninfa de las aguas aparecen en forma de holograma para explicar su historia a los curiosos paseantes. También será necesario ponerse unas gafas tridimensionales para ver las imágenes de algunas áreas protegidas del país. Tortugas, delfines, peces y un sinfín de fauna marina aparece ante los ojos como si estuviera buceando por las aguas de la costa italiana.

¿Y qué mejor que un recuerdo de su fugaz visita a Italia? No deje de pasar por la tienda que tiene algunos objetos curiosos. Calendarios con imágenes del país, colonias para oler a agua de flores, o bolsos de plástico de diseño, perfectos para aguantar un día en la Expo son los más adecuados para las señoras. Los caballeros, por su parte, tienen corbatas de elegante confección italiana o botellas de vino Chianti Reserva.

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