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"RICO, RICO"

El "efecto Arguiñano" llega al Servet

Se hunde el mito de que la comida de hospital es infumable. La Casa Grande estrena unas cocinas de 1.500 metros cuadrados en las que puede alimentar a 1.600 pacientes en cada turno... y sin que los platos se enfríen

Comidas como las de casa, con productos frescos y lo más apetecibles posible. Una suerte de 'efecto Arguiñano' llega al hospital Miguel Servet con la inauguración de sus nuevas cocinas. Aunque, en honor de Jesús Zarazaga, el cocinero que lleva décadas viéndoselas entre pucheros, cazuelas y sartenes en el centro sanitario, bien podría llamarse el 'efecto Zarazaga'.

A lo largo de 1.500 metros cuadrados (un 25% más que los que ocupaban las anteriores), las instalaciones están preparadas para dar de comer a 1.600 personas en cada turno de comidas, desde el desayuno hasta la cena. Además, se tiene en cuenta que, lógicamente, habrá secciones específicas para dietas especiales (suelen servirse 25 al día de este tipo) y para niños (alrededor de 60).

Pero el no va más es ya el casi menú a la carta que se ofrece a quienes tomen comidas normales o lo que se conoce como dietas basales (es decir, quienes están enfermos o ingresados pero pueden comer de todo). Estos son unos 1.300 pacientes al día (el 60% de todos aproximadamente).

En unos meses, estas cocinas estarán preparadas para que cada persona elija entre tres primeros platos y tres segundos. Una auténtica novedad que repercutirá en el ánimo del hospitalizado, como resaltó ayer la consejera de Salud y Consumo, Luisa Noeno. "Estamos en la mayor empresa hotelera de Aragón", dijo, salvando las distancias. "Y para mucha gente que está enferma el momento de la comida es una verdadera alegría y puede subir mucho el ánimo", insistió.

Las instalaciones están dotadas de mecanismos para tratar todos los residuos que se generan y tienen zonas específicas de manipulación de carnes, pescados y verduras (hay centrifugadoras que limpian 60 kilos de verdura cada 6 minutos). Además, los fuegos son de gas y eléctricos al 50%, por si alguno de los dos sistemas falla, y hay enormes marmitas, planchas y hornos de convección, en concreto, 4 de estos últimos para 500 raciones cada uno.

También hay 120 metros cuadrados con cámaras y una freidora que puede asumir 80 kilos de producto cada hora. No en vano, esta obra, ubicada en el Edificio Multifuncional, ha costado 2.261.000 euros.

El emplatado se hace mediante dos cintas de 14 metros cada una, las más grandes de este tipo de las que existen actualmente en hospitales españoles. En cada una pueden llegar a colaborar 24 personas. Además, en las cocinas trabajan 70 personas por turno y, en total, 166 pinches y 20 cocineros.

En la recta final de las obras

En la presentación de las instalaciones, que estarán a pleno rendimiento dentro de una semana aproximadamente, también estuvo presente la gerente del sector II, Ana Sesé. Sobre la reforma del centro sanitario, dijo que queda por finalizar la mitad del Edificio Multifuncional y que esperan hacia finales de junio o primeros de julio trasladar todas las consultas externas al antiguo edificio de Muface.

Además, se refirió a la avería que el miércoles por la mañana se produjo en la Residencia General. Según explicó Sesé, la rotura de una tubería en las Consultas Externas se debió al cambio de presión que supone el paso del agua caliente de invierno a la fría para poner en marcha la refrigeración.

La avería afectó a una zona de las consultas externas que se van a abandonar para trasladarse a las nuevas, dijo, al tiempo que subrayó que es algo que ocurre todos los años en las que son viejas.

El suceso, aunque aparatoso, no dejó consecuencias notables. Las consultas de neumología y endocrino se pasaron a otras salas mientras se evacuaba el agua que había caído.

Además, y por precaución, se cancelaron algunas pruebas de neurofisiología y cardiología, que requieren de aparatos eléctricos. El agua se filtró también parcialmente en la zona de archivos (planta primera) y en algunos de los vestuarios que están en el sótano menos dos, donde algunas personas se sorprendieron al encontrar la ropa mojada.

Por otro lado Luisa Noeno volvió a insistir en que se está terminando el informe que aclarará qué paso en una obra que se realizó en la zona quirúrgica de la General y obligó a cancelar operaciones durante una semana.

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