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El fiscal pide 9 años para el gerente de un pub acusado de la violación de una cliente

La mujer dice que le dieron "una bebida roja" que le hizo sentirse "rara". El hombre asegura que las relaciones fueron consentidas

La Sección Primera de la Audiencia de Zaragoza juzgó ayer a Kleber Antonio Pilicita Guaygua, como presunto autor de la violación denunciada por una mujer el 30 de julio de 2004. El acusado regentaba entonces el pub Desnivel, en la calle de Predicadores, y la víctima era clienta y hermana de una de las camareras del establecimiento. La joven mantiene que la subieron a la fuerza en un vehículo, y que el procesado la llevó a un descampado del barrio de La Almozara, donde abusó de ella. El hombre lo niega, y aunque reconoce que mantuvieron relaciones sexuales, asegura que fueron consentidas.

El fiscal considera que el acusado es autor de un delito de violación y una falta de lesiones, ya que la exploración médica reveló que la víctima presentaba algunos hematomas en el muslo y en un brazo. Por ello, solicita al tribunal que sea condenado a nueve años de prisión y al pago de una multa. El ministerio público propone también una medida de alejamiento, para que el presunto violador no pueda comunicarse con la mujer durante un periodo de diez años.

La defensa, ejercida por el letrado Javier Notivoli, entiende que Kleber Antonio Pilicita Guaygua debe ser absuelto, y alega que las relaciones fueron consentidas. De forma alternativa, y "dada la desproporcionalidad del castigo solicitado con unos hechos tan confusos", el abogado propone una condena por abusos sexuales, y no por violación. "Aunque pudieran dar mayor credibilidad al testimonio de la víctima y aceptar que no hubo consentimiento, lo que ha quedado probado es que no hubo intimidación ni violencia", argumentó el penalista ante tribunal.

Los hechos ocurrieron después de que el pub Desnivel cerrara sus puertas, a las cuatro de la mañana. "Aquella noche habíamos estado juntos, bailando y divirtiéndonos. En un par de ocasiones salimos a la puerta del bar, y ya hablamos que aquella noche mantendríamos relaciones", manifestó el acusado. "Ella dijo que su hija estaba en casa con una joven que la cuidaba, por lo que en lugar de ir allí paramos en un camino, a solo dos calles de su casa", explicó. El hombre insistió en que las relaciones fueron consentidas, y recordó que incluso estuvieron hablando un rato antes de que ella subiera a su domicilio.

"Intenté tirarme del coche"

La víctima negó la versión del acusado y declaró que ni subió voluntariamente al coche ni aceptó mantener relaciones. "Yo intenté bajarme del vehículo incluso en marcha. Luego, solo veía árboles, todo estaba oscuro y no sabía donde estaba", explicó. "Incluso le dije que me dejara bajar a hacer pis -añadió-, pero se negó, porque sabía que me quería escapar".

La compañera de piso de la víctima, y también entonces cuñada, dijo que aquel día esta llegó a casa llorando y diciendo que la habían violado. Por ello, llamó a la Policía y la mujer fue trasladada en un coche patrulla al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

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