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Zaragoza

VIOLENCIA

Un herido grave en otra reyerta con arma blanca en la zona de Doctor Cerrada

La víctima, de 25 años, está ingresada en la uci del Servet con una lesión en el tórax. Los vecinos denuncian las continuas agresiones que se producen todos los fines de semana en el entorno de los bares

Un joven de 25 años se encuentra ingresado en el Hospital Miguel Servet, donde se recupera del navajazo que recibió en el pecho, durante una reyerta ocurrida en la madrugada de ayer en la calle de Fita, casi esquina con Doctor Cerrada. Su estado es grave y está en la uci. No obstante, la evolución parece favorable.

La bronca, una más de las muchas que suceden cada fin de semana en la zona, ha vuelto a soliviantar el ánimo y la paciencia de los vecinos del sector, que piden medidas para acabar con estos violentos altercados.

El suceso ocurrió sobre las cuatro de la madrugada. A esa hora, la Policía Nacional recibió una llamada que informaba de que se estaba produciendo una reyerta entre varias personas en la calle de Bernardo Fita. Poco después, varias dotaciones acudieron al lugar y fueron requeridas por un joven llamado Eduardo O. A., de 25 años, quien les manifestó que acababa de ser agredido con una navaja a la altura del pecho. Los agentes llamaron a una uvi móvil, que trasladó al herido al Servet.

Acto seguido, los policías interrogaron a los testigos y localizaron en las inmediaciones a los dos presuntos autores de la agresión, un chico menor de edad y otro de 19 años, identificado como B. M. A. Además, intervinieron el arma blanca con la que supuestamente se cometió el apuñalamiento. Ambos fueron trasladados a las dependencias policiales y, mientras uno fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, el otro pasará a disposición judicial. El herido es nicaragüense mientras que uno de los detenidos es uruguayo y otro, dominicano. Los testigos son ecuatorianos.

Los vecinos ven con preocupación los enfrentamientos tan violentos que se producen entre los clientes de los bares -especialmente entre los de ambiente latino- conforme transcurre la madrugada y el alcohol va haciendo su efecto. A esto se añade que, en muchas ocasiones, van provistos de armas blancas, con lo que el resultado suele ser siempre muy grave. El pasado 2 de enero, la Policía Local detuvo, en la misma zona, a Luis Ernesto S. C., de 40 años, que llevaba una pistola con cuatro cartuchos.

Reconocen que en los últimos días ven más agentes patrullando en la zona, sobre todo de la Unidad de Apoyo Operativo (Uapo) de la Policía Local, pero también admiten que "basta que se vayan" para que se desaten las broncas.

Beben mucho alcohol

"Ahora los veo más, tanto en furgoneta como andando por la calle. Controlan para que no beban fuera de los bares y que no haya jaleo, pero, claro, en cuanto se marchan, se enganchan", manifestó ayer Marisol Pardos, presidenta de la Asociación de Vecinos Puerta del Carmen. Los conflictos se originan casi siempre entre clientes de los bares de ambiente sudamericano, que han proliferado en las calles de Dato y Fita.

"Beben mucho alcohol o les hace más efecto, no lo sé, pero siempre terminan pegándose y gritándose. Lo malo es que muchos van armados y, al final, habrá muertos", vaticinaba ayer una vecina del número 5 de la calle de Fita. La mujer, de nombre María y que prefirió reservarse el apellido, recordaba que en esa finca han tenido que cambiar la puerta de cristal de entrada porque un fin de semana sí y otro no la rompían "con la cabeza". "En otra ocasión, hicieron una pelea con los extintores del edificio y, además de dejar todo rociado de espuma, se los llevaron de recuerdo", contó.

La vecina admitió que ve a la Policía controlar a los menores por las noches, que se quedan en las puertas de los bares. Señaló que el problema que hubo hace tiempo con bandas como los Latin Kings -"llegaban a juntarse hasta 150 en la calle"- ha desaparecido.

Ninguno de los entrevistados se enteró del altercado. "Oí gritos, pero como estoy acostumbrada, ya no me asomé", dijo una vecina que no quiso identificarse. Añadió que "cuando van muy borrachos, se pican por todo y las peleas no se desatan solo entre hombres, sino también entre mujeres. Que si tú has mirado a mi hombre, que si tú a mi mujer... y ya está el lío armado".

Marisol Pardos recordó que no todos los bares cumplen el horario de cierre y algunos utilizan trucos para eludir la acción policial: "Cierran la persiana y se quedan dentro", afirmaron. Lo que hacen otros locales es cerrar un par de horas y volver a abrir.

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