Despliega el menú
Teruel

Teruel

Los agricultores de Cutanda denuncian que el río inunda sus campos más fértiles

Piden a la CHE que limpie el cauce del Pancrudo para evitar que se desborde cuando hay tormentas

Teruel
Ángel Bernad, en uno de los campos que ha dejado de cultivar por los daños ocasionados por las crecidas del Pancrudo.
Heraldo

La Comunidad de Regantes de Cutanda reclama a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) que limpie el cauce del río Pancrudo a su paso por la localidad. La mayor parte de los 50 habitantes de este municipio de la comarca del Jiloca tienen en la agricultura su principal modo de vida y, según denuncian, el lodo acumulado en el lecho fluvial durante décadas está provocando que el río se desborde "con cualquier tormenta", inundando los campos más productivos del pueblo.

Así lo explica el presidente de los regantes, Asterio Abad, quien afirma que la CHE "no ha limpiado el río en su vida", a pesar "de las muchas cartas que se le han enviado". Abad advierte de que la colmatación del fondo del Pancrudo está haciendo que algunos campos "estén más hondos que el propio río y se llenen de agua a la menor crecida".

El problema no es nuevo, pero este año, excepcionalmente lluvioso en la provincia de Teruel, se ha acrecentado. La borrasca Gloria, que a finales de enero descargó importantes precipitaciones en forma de nieve y agua, ya desbordó el Pancrudo. El río volvió a crecer con las lluvias de abril y lo ha hecho de nuevo en los últimos días debido a los frecuentes chaparrones.

"Hay agricultores que ni siquiera han podido sembrar y otros que sí lo hicieron, ahora no pueden cosechar, después de haber hecho toda la inversión", se queja el presidente de los regantes de Cutanda. "Las continuas crecidas del río están convirtiendo en baldíos los mejores terrenos del pueblo", lamenta.

Uno de los agricultores afectados es Ángel Bernad, quien se ha visto obligado a dejar de cultivar algunos de sus campos de cereales al no poder entrar con el tractor a trabajar debido a la acumulación de agua, que no desaparece en todo el año. "Estoy dejando mis campos abandonados", subraya. Este joven profesional del campo pide a la CHE "que se tome en serio este problema, porque está limitando el futuro de los habitantes". "Nos tienen en el olvido", critica.

Desde la CHE admiten haber recibido a mediados del pasado mes de febrero una petición por parte de la Comunidad de Regantes de Cutanda para la limpieza del Pancrudo. Señalan, no obstante, que la llegada de la pandemia por la covid-19 paralizó la visita a la zona que los técnicos de este organismo tenían previsto realizar y que hubiera permitido elaborar el informe preceptivo previo a cualquier actuación.

Las mismas fuentes de la CHE puntualizan que no todas las actuaciones en los ríos son obligación del organismo de cuenca, sino que, en ocasiones, la competencia es de otras administraciones. Añaden que a menudo existen limitaciones ambientales que hay que respetar a la hora de intervenir en alguno de los 12.500 kilómetros de ríos con que cuenta la cuenca del Ebro.

Etiquetas
Comentarios