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El Guadalope se desborda e inunda las zonas verdes contiguas en Alcañiz

Dos barrios de Olba con 32 vecinos siguen sin acceso por carretera por la crecida del Mijares, que no tiene visos de remitir.

La crecida del Guadalope inundó pasarelas y espacios ajardinados junto al cauce.
La crecida del Guadalope inundó pasarelas y espacios ajardinados junto al cauce.
Alberto García

Los ríos Guadalope y Matarraña, así como sus afluentes el Bergantes, el Algars y el Tastavins, han registrado este jueves importantes crecidas como consecuencia del temporal que afecta a la provincia durante los últimos días. Las avenidas ha provocado algunas pequeñas inundaciones sin graves consecuencias. En la zona verde acondicionada junto el cauce del Guadalope en Alcañiz se han producido desbordamientos que anegaron sendas y pasarelas, pero el estado de confinamiento de la población como consecuencia del coronavirus minimiza los efectos en la población.

Los ríos Guadalope y Matarraña registran riadas que superan ampliamente los 100 metros cúbicos por segundo. En el caso del Guadalope, las persistentes precipitaciones que se recogieron, especialmente en la cabecera del río Bergantes y que han provocado una punta de caudal de 185 metros cúbicos en este río –frente a los 5 metros cúbicos previos al temporal–, han hecho necesario abrir las compuertas del embalse de Calanda el miércoles por la mañana.

En un primer momento, se desembalsaron 100 metros cúbicos, aunque horas después ha sido necesario aumentar el caudal de salida a 130 metros cúbicos por segundo, frente a los 16 anteriores a la borrasca. La riada llegó a Castelserás y a Alcañiz inundando las zonas ribereñas aunque, afortunadamente, sin provocar graves incidencias. "La Confederación del Ebro nos avisó del desembalse de Calanda para estar prevenidos. La única incidencia hasta el momento ha sido la acumulación de troncos y ramas en las pasarelas de la ribera", explica Ignacio Urquizu, alcalde de Alcañiz.

Otro foco de atención estuvo en el Matarraña y en sus afluentes el Algars, el Tastavins y el Pena. La estación de aforos de Nonaspe (Zaragoza) ha registrado este jueves un pico de 131 metros cúbicos por segundo, cuando el pasado martes se quedaba en 0,8 metros cúbicos. Aguas abajo de Nonaspe, el Matarraña recibe al Algars, que ha alcanzado los 107 metros cúbicos.

Las intensas precipitaciones que durante dos días llegaron a acumular hasta 82 litros por metro cuadrado en Beceite, han provocado la crecida del Matarraña en su cabecera y del Ulldemó. Ha sido necesario abrir las compuertas del embalse de Pena con un caudal máximo de 14 metros cúbicos por segundo. En Peñarroya de Tastavins se ha vigilado el estado del puente viejo después de que apareciese hace siete meses un gran agujero en uno de los pilares. Se trata de la cuarta riada de importancia que registra la cuenca en 2020. Durante las últimas horas el nivel del río está descendiendo paulatinamente.

La crecida del Matarraña, a su paso por Beceite.
La crecida del Matarraña, a su paso por Beceite.
Javier de Luna

Otra consecuencia del temporal es el corte de los accesos por carretera a dos barrios de Olba en los que viven 32 vecinos, Los Ramones y Los Tarrasones. La crecida del Mijares hace impracticables desde el pasado martes los vados de entrada a ambos núcleos. Los Ramones, con 28 residentes, dispone de una pista forestal como acceso alternativo, pero solo se puede utilizar con vehículos todo terreno. El alcalde de Olba, Federico Martín, explica que, al menos, el panadero de la pedanía pudo hacer ayer su reparto diario a través del camino.

Los Tarrasones, donde vive una familia de cuatro miembros, sigue inaccesible para el tráfico rodado. Pascual Barón, uno de los vecinos, explica que con las sucesivas riadas lleva dos semanas sin poder cruzar el río con su vehículo. Advierte de que en caso de una emergencia solo se podría realizar un rescate "en helicóptero". Aclara que, de momento, disponen de alimentos para mantener el confinamiento.

Federico Martín admite que, al menos durante los próximos dos días, los vados del Mijares no se podrán cruzar debido a las abundantes lluvias caías en la zona en los últimos tres días –180 litros por metro cuadrado en Olba–. Martín explica que el año pasado todas las administraciones implicadas llegaron al acuerdo de construir un nuevo paso sobre el río para mejorar la accesibilidad de Los Ramones en caso de crecida.

La previsión del Ayuntamiento es que el proyecto, del que se encargará la Diputación Provincial, se redacte a lo largo de 2020 para poder ejecutarlo en 2021. Consistiría en un paso sobre marcos prefabricados de hormigón.

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