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La cifra de usuarios de servicios sociales en Teruel se dispara

La crisis económica derivada de la pandemia eleva en un 10% la demanda de ayudas en apenas dos semanas

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Usuarios del centro 'Hogar con Corazón' de Cáritas, ven una película.
Antonio García/Bykofoto

El parón económico al que ha obligado la epidemia de coronavirus ha incrementado en un 10% la demanda de ayudas sociales municipales en apenas dos semanas. Desde que comenzó el estado de alarma, el Ayuntamiento ha registrado 14 nuevos beneficiarios, una cifra que la concejala de Servicios Sociales, Nuria Tregón, considera una "barbaridad", en relación al escaso plazo de tiempo transcurrido.

Entre las ayudas que ofrece el Consistorio, figuran ‘tarjetas monedero’ para la compra de alimentos o el reparto de comida a quien lo necesita. Tregón atribuye el aumento de usuarios al cierre de negocios y señala que el aumento de la demanda ha sido de tal calibre que el Ayuntamiento ha tenido que abrir nuevas líneas de teléfono "para poder atender a todo el mundo que llama para informarse".

Cáritas también ha dectado un aumento de peticiones de ayuda. El número de familias que reciben apoyo ha pasado de 25 a 36 en estos días y hay 13 nuevos beneficiarios de subvenciones para comprar medicinas, 12 para ayudas a la calefacción y 5 al alquiler de vivienda. El director de esta organización humanitaria, Juan Marco, espera que el incremento de la demanda “siga subiendo en las próximas fechas” y explica que cada día, desde que se decretó el estado de alarma, reciben una media de 10 llamadas telefónicas “de gente angustiada por la situación”, hasta el punto de que han tenido que destinar a una persona específica para atender este servicio.

Desde hoy, Cáritas Diocesana comienza a gestionar el albergue de transeúntes municipal, que mientras dure el estado de alarma se ha convertido en el centro de acogida de las personas que carecen de hogar en Teruel y que son un total de siete.

Nuria Tregón ha recordado que nadie puede permanecer en las calles y que por ello, el Consistorio ha tomado las medidas pertinentes para garantizar el correcto confinamiento de los siete usuarios que viven en el albergue temporalmente.

Seis habitaciones se han convertido en individuales, mientras que se han habilitado otras dos con las mismas características en los espacios contiguos cedidos por Cáritas durante el estado de alarma. A partir de ahora, los trabajadores del albergue realizarán tareas de limpieza de ropa de los usuarios y les entregarán ropa interior nueva.

Mientras dura el confinamiento, Cáritas mantiene abierto el ‘Hogar con Corazón’, un espacio de ocio y convivencia que la entidad puso en marcha junto al albergue hace dos años para evitar que los transeúntes permanecieran todo el día en la calle hasta la hora de regresar al albergue para cenar y dormir. Los usuarios de este lugar se entretienen viendo películas de vídeo guardando, eso sí, las medidas de distancia que impone la pandemia para evitar contagios.

Otra de las prestaciones que mantiene Cáritas, pese a la excepcional situación que ha creado la epidemia son las clases de apoyo escolar a 38 niños de familias con dificultades económicas. Como muchos de estos alumnos no tienen a su disposición una línea de Internet para recibir las clases online, la profesora, Raquel Bronchal, se las ingenia para poder comunicarse con ellos y mandarles tareas. A veces es a través del único teléfono móvil que hay para toda la familia, que se convierte en la conexión entre escolares y profesora. Otras veces, la docente recurre a vecinos de los niños que se prestan a imprimirles las fichas.

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