Teruel

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Los sindicatos critican que no se use el segundo módulo de la cárcel, ampliada hace 3 años

UGT y CC. OO. reprochan que, tras duplicarse la capacidad del centro con una inversión de 25 millones, la mitad está vacío.

La nueva cárcel de Teruel, uno de cuyos módulos no ha sido estrenado por falta de presos.
La nueva cárcel de Teruel, uno de cuyos módulos no ha sido estrenado por falta de presos.
Jorge Escudero

Los sindicatos UGT y CC. OO. reclaman al Gobierno central que ponga en marcha el segundo módulo de la prisión de Teruel, terminado de construir hace ya tres años, pero todavía cerrado por falta de población reclusa. La cárcel de la capital turolense fue demolida y edificada de nuevo en los últimos años con una inversión de 25 millones de euros. La intervención permitió duplicar la capacidad de acogida de las instalaciones hasta los 440 internos, sin embargo, el número de presos actualmente no supera los 225, lo que hace que el espacio del primer módulo, en uso desde el verano de 2013, sea suficiente.

El secretario de UGT en Teruel, Alejo Galve, consideró este viernes que la apertura del segundo módulo se traduciría en un incremento de la plantilla de trabajadores que beneficiaría a la ciudad. "No solo habría más funcionarios, también un servicio de limpieza de las instalaciones y de alimentación de los reclusos más grande que contribuirían a crear empleo", subrayó el líder sindical. Galve lamentó que, "una vez hecha la inversión, cuando ha llegado el momento de rentabilizarla ha habido un cambio de rumbo y eso no debería haber ocurrido". Desde UGT alertaron, además, del riesgo de que el nuevo edificio "se deteriore por falta de uso".

La secretaria de CC. OO. en la provincia, Pilar Buj, tachó de "irresponsable" a la Administración, por no utilizar las instalaciones tras haber hecho en ellas una inversión millonaria. "El Gobierno debería ser mucho más consecuente con sus proyectos y optimizar el gasto público que ha hecho", destacó Buj.

A juicio de la secretaria provincial de CC. OO., el problema reside en la falta de voluntad del Ministerio del Interior para ampliar la dotación presupuestaria destinada a un aumento de la plantilla de funcionarios en Teruel, lo que hace imposible abrir el segundo módulo penitenciario. "La nueva prisión está atascada en el punto referente a la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores; son pocos los que hay ahora y no hay ninguna previsión de que crezcan en número", aseguró. Buj advirtió de que el mercado de trabajo, ya a nivel nacional, "está entrando en una mayor precarización y eso es muy preocupante".

El director de la prisión, Julio Esteban, descartó que la zona del centro penitenciario que permanece deshabitada esté deteriorándose por falta de uso y justificó el cierre de la misma por una "reducción de la población reclusa". Según dijo, la sustitución de penas de prisión por delitos menores por medidas alternativas, como trabajos en beneficio de la comunidad, es una de las causas del menor número de presos.

Desde Instituciones Penitenciarias, organismo dependiente del Ministerio del Interior, apuntan que en los últimos años la oferta de empleo público en el país en este sector ha sido escasa, lo que dificulta la puesta en marcha de nuevos centros penitenciarios. Frente a las 900 plazas de vigilante convocadas este año, en 2014 hubo solo 70; en 2015 fueron 275; en 2016, 538; en 2017, 701 y en 2018, 832. Aunque a partir de 2015 se inició una línea ascendente en contratación de funcionarios, las cifras, según las mismas fuentes oficiales, siguen siendo bajas. Además, entre 2010 y 2019 la población reclusa en España ha descendido en más de 10.000 personas.

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