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Teruel

La escena de la muerte de Isabel emociona al público que llena la plaza de la Catedral de Teruel

El desenlace de la historia de los Amantes cierra una de las ediciones más concurridas.

La historia de los Amantes de Teruel llega a su fin
La historia de los Amantes de Teruel llega a su fin
Antonio García

La escena que cierra la escenificación de la leyenda de Los Amantes durante las Bodas de Isabel, la muerte de Isabel de Segura tras besar los labios sin vida de Diego de Marcilla, ha vuelto a emocionar los miles de espectadores que han llenado hasta la bandera la plaza de la Catedral de Teruel. La fiesta ha registrado una afluencia masiva de visitantes que, según los organizadores, sitúa la edición de 2019 entre las más multitudinarias de la historia.

Tras la llegada al atrio de la Catedral del séquito fúnebre con el cadáver de Diego de Marcilla –personaje interpretado por José Miguel Talavera-, ha entrado en escena Isabel de Segura, encarnada por María Asensio, para darle a su enamorado el beso que le negó la noche anterior por acabarse de casar con el poderoso Pedro de Azagra. Después de besar al amante, ha sonreído y se ha desplomado, ya sin vida, sobre el cadáver de Diego.

Tras los llantos y la consternación de todos los presentes, los dos Amantes han iniciado portados en andas el camino hacia la cripta que compartirán por toda la eternidad. El público ha aplaudido la escena sin descuidar su grabación con los teléfonos móviles, que sobresalían a cientos por encima de las cabezas de los espectadores.

Galería:La historia de los Amantes de Teruel llega a su fin
El juez de la villa en el siglo XIII, Domingo de Celadas, ha recalcado la veracidad de la historia de los Amantes y ha ordenado su entierro en la misma sepultura “como esposos, que es lo que siempre han sido”. Hasta el marido de Isabel, Pedro de Azagra –interpretado por Agustín Alegre- ha defendido que Isabel y Diego sean enterrados juntos porque ella “nunca” fue en realidad su esposa, puesto que su corazón estaba entregado a Diego.

El desfile con los dos enamorados llevados en andas por las órdenes militares de los hospitalarios y los templarios ha recorrido buena parte del Centro Histórico hasta desembocar en la plaza del Seminario. Desde un balcón del edificio José Miguel Talavera y María Asensio han saludado emocionados al público.

Entre los espectadores había numerosos turistas que repetían su visita a Teruel con motivo de Las Bodas de Isabel y también quienes asistían por primera vez. María García, de Lérida, ha descubierto este sábado los pormenores de la leyenda amantista. “No sabía que Isabel le negaba el beso a Diego porque estaba casada”, ha explicado. Ha registrado la escena del desenlace con su teléfono móvil para “enseñarla” a sus amistades. Ha reconocido que ha tenido que conformarse con tomar las imágenes de una de las pantallas gigantes montadas por la organización para facilitar la contemplación de la escenificación porque le ha sido imposible llegar a la plaza de la Catedral por el abarrotamiento de las calles de acceso. Cientos de asistentes esperaban desde dos horas antes en torno al atrio de la Catedral para coger sitio y asistir a la muerte de Isabel desde primera fila.

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