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Teruel

Un viaje a las estrellas sin salir de Teruel, premio al mejor producto turístico de Fitur

El Albergue de Aliaga ofrece conocer el sistema solar con los cinco sentidos a través de la experiencia 'Viendo las estrellas con otros ojos'.

Un viaje a las estrellas sin salir de Teruel, iniciativa turística premiada en Fitur
Un viaje a las estrellas sin salir de Teruel, iniciativa turística premiada en Fitur
Albergue de Aliaga

Lejos de la ciudad, donde reinan los semáforos, los focos y las farolas, el cielo brilla con su propia luz en la noche. Las estrellas iluminan el firmamento negro sobre los campos y los pueblos más pequeños, donde la contaminación lumínica apenas existe. Aliaga, en Teruel, es uno de esos rincones únicos de la geografía aragonesa en los que contemplar ese lienzo natural.

El Albergue de este pequeño municipio turolense ha sabido unir ingenio y esa posición privilegiada para atraer turismo a la zona. Su iniciativa ‘Viendo las estrellas con otros ojos’ ofrece la oportunidad de adentrarse en el sistema solar con los cinco sentidos. Esta innovadora propuesta le ha valido a sus creadores el Premio al Mejor Producto de Turismo Activo en la categoría nacional en Fitur 2019.

La idea surgió de la pasión por las estrellas y de la voluntad de sus artífices de colaborar con la Fundación Starlight, una entidad sin ánimo de lucro creada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). El objetivo de esta organización es, según señala en su propia página web, difundir la astronomía, promover actividades que “ofrecen a la sociedad una manera diferente de valorar el cielo estrellado”, y proteger este patrimonio natural, cultural y científico “que salvaguarda el hábitat de un gran número de especies que necesitan de la oscuridad de la noche para su pervivencia”.

El Albergue de Aliaga busca conectar a la gente con esa realidad que las ciudades esconden bajo su manto de luz artificial. “La contaminación lumínica en Aliaga es parecida a la que tienen en el Teide (Tenerife). Es muy limpia porque no hay nada que contamine. Muchas personas cuando vienen nos dicen que no eran conscientes de la cantidad de estrellas que hay”, comenta Raquel Alloza, responsable del Albergue y del proyecto.

Con los cinco sentidos

Esta particular experiencia Starlight propone ver, oír, tocar, oler y degustar los planetas, las estrellas y los satélites. En definitiva, hacer uso de los cinco sentidos para conocer todos sus secretos.

A través de la vista, los participantes pueden recorrer un sistema solar a escala y descubrir el tamaño de los planetas o de la estrella más cercana a la Tierra, el Sol. Todo ello gracias a impresiones en 3D de la Luna, Júpiter o Marte. Con el tacto, tienen la oportunidad de tocar un meteorito real de la Luna, de Marte y de una estrella fugaz. “Literalmente, pondremos la Luna en tus manos”, afirman desde el Albergue. La experiencia también pone en funcionamiento el olfato para averiguar a qué huelen planetas como Urano, así como el oído para escuchar sus sonidos.

Quienes se animan a participar en la actividad incluso hacen uso del sentido del gusto, ya que pueden probar “comida de astronauta”. “Son helados o frutas liofilizadas que vienen en paquetes troceados para conocer cómo sería el sabor del espacio”, explica Alloza.

Pero la experiencia no acaba ahí. La siguiente actividad está enfocada a los niños y consiste en elaborar diferentes manualidades o experimentos. “Dependiendo de la edad, hacemos una cosa u otra: construir un sistema solar con bolitas de corcho, una maqueta del Sol o de la Luna para que vean cómo gira y descubran su cara oculta, también hacemos telescopios con lupas...”, apunta la responsable del establecimiento. Para los adultos, hay otras opciones, como los concursos de preguntas.

Una cena ‘espacial’ y la Vía Láctea en directo

El siguiente paso es visionar un audiovisual con sorprendentes imágenes sobre el universo. A continuación, llega la hora de poner a funcionar el paladar, esta vez con una cena de ambientación espacial, con estrellas como guarnición y planetas de postre.

Por último, los participantes salen a la terraza a observar las estrellas con o sin telescopio, ya que “la Vía Láctea se ve a simple vista”. La Luna y sus cráteres o los planetas Júpiter o Saturno con sus anillos también se dejan ver desde Aliaga. Para aquellos días en los que el cielo está cubierto y no permite disfrutar de la observación, existe una alternativa: unas gafas de realidad virtual que simulan un paseo por el sistema solar.

Además, con el objetivo de seguir ampliando el proyecto, el Albergue está trabajando en la creación de un observatorio a unos 150 metros del establecimiento, desde donde también se podrán avistar los astros, el broche de oro a una iniciativa única.“La gente se va encantada porque en esta experiencia todo el rato te estás sorprendiendo y descubriendo cosas de las que no eras consciente, aprendes sin esfuerzo, divirtiéndote”, indica Raquel Alloza.

Desde el Albergue de Aliaga han recibido con gran satisfacción el premio en Fitur, que les fue entregado este viernes, y esperan que este reconocimiento sirva para promocionar “una experiencia muy original” pero todavía desconocida.

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