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Teruel

San Agustín abre un museo que reivindica un patrimonio masovero al borde de la extinción

La antigua casa del maestro del Mas Blanco, acondicionada para repasar la historia del hábitat disperso.

Antiguos habitantes del Mas Blanco y colaboradores de Recartografías, en la inauguración del museo
Antiguos habitantes del Mas Blanco y colaboradores de Recartografías, en la inauguración del museo
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El Mas Blanco, uno de los 26 núcleos de población integrados en San Agustín, inauguró este sábado un museo sobre la vida en las masías, una fórmula residencial y de explotación de la tierra prácticamente extinguida pero que estuvo muy extendida en las comarcas de Gúdar-Javalambre, Maestrazgo y Matarraña, fundamentalmente. La asociación Recartografías, promovida por un grupo de profesores de la Universidad de Valencia, abrió en la antigua casa del maestro de la pedanía un centro en el que se repasa el origen, evolución y abandono de las masías. El propio Más Blanco es un ejemplo de la práctica desaparición del hábitat disperso. Frente a los 140 habitantes que llegó a tener a principios del siglo XX ahora solo tiene tres residentes fijos: una familia inglesa que se instaló en 2003.

El director del proyecto del museo, Luis del Romero, explicó que este centro pretende "reivindicar la cultura de las masías, que ha desaparecido debido a políticas que han penalizado la vida en el campo y, sobre todo, en el hábitat disperso y que, lamentablemente, lo siguen vaciando". El centro expositivo arranca con una explicación de la historia de las masías durante el periodo contemporáneo, con especial incidencia en los efectos negativos que tuvo la Guerra Civil y, sobre todo, la posguerra, "que fue especialmente trágica durante la época del maquis".

El recorrido expositivo continúa por salas que recrean escenas propias del hábitat disperso, como una taberna-tienda de los años sesenta que apuntaba ya un tímido arranque de la sociedad de consumo, el hogar de una masía de finales del siglo XIX, un consultorio médico de los años cincuenta o un cuartel de la Guardia Civil de los años cuarenta. La antigua casa de la maestra, ahora ‘Museo de las Masías y de la Memoria Rural’, muestra también herramientas del campo, armas y proyectiles abandonados durante de la Guerra Civil, fotos antiguas, mobiliario y documentos originales.

La apertura al público ha coincidido con la conmemoración del primer centenario de la sociedad de socorros mutuos 'La Humanitaria', constituida el 21 de enero de 1919 por los masoveros del Mas Blanco para auxiliarse en caso de enfermedad y otros contratiempos.

Del Romero indicó que en 1947 el Gobierno ordenó evacuar las masías para que no sirvieran de puntos de apoyo a la guerrilla y "muchos masoveros ya nunca regresaron". El presidente de Recartografías, Antonio Valera, señaló que las décadas de los años sesenta y setenta del siglo XX fueron las de "la gran crisis" de las casas de campo, que terminaron de despoblarse con el éxodo masivo a las ciudades.

Una de las masoveras que abandonó el Mas Blanco en los años cincuenta del siglo XX, Felisa Bertolín, que regresó para inaugurar el museo, explicó que tuvo que marcharse a Barcelona con 17 años porque "no había ningún medio de ganarse la vida". Recodó que, aunque a ella le hubiera gustado estudiar, su padre "estaba muy disgustado porque no podía pagar los estudios". Se marchó a la capital catalana donde se casó con otro emigrado de San Agustín, Gaspar Linares, que tampoco se perdió este sábado la inauguración. Felisa señaló que su hijo ha redescubierto el Mas Blanco gracias al trabajo de restauración y revitalización de Recartografías y se acaba de construir una casa como segunda residencia en un antiguo pajar de la familia. Es una de la media docena de edificaciones habitables. El resto, hasta la treintena de edificios del barrio, está abandonado.

El alcalde, Juan Robles, se mostró "agradecido" por el trabajo de recuperación que desarrolla Recartografías. Señala que, sin su intervención desinteresada –la asociación se autofinancia–, los edificios públicos del Mas Blanco se hubieran hundido ya. El Ayuntamiento ha cedido los inmuebles gratis durante diez años en concepto de "custodia del territorio" para su rehabilitación.

Además de la casa del maestro y la escuela, la restauración del Mas Blanco se extiende al antiguo horno de pan comunitario y ya planean intervenir en un edificio particular para dedicar un espacio a las colectividades de la Guerra Civil. Antonio Valera explicó que Recartografías utiliza los espacios acondicionados desde 2014 para organizar seminarios y actividades culturales en torno al mundo rural y la sostenibilidad. El ‘Museo de las Masías’ abrirá sus puertas de forma regular a partir de la próxima primavera. No se plantean entrar en el negocio hostelero porque "para eso ya está la oferta de los empresarios locales".

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