Teruel
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Las autopsias revelan que Igor el Ruso cometió el triple crimen en solo 15 minutos

Los tres fallecidos, que sufrieron una emboscada, murieron por las hemorragias causadas por los disparos.

El exmilitar serbio Norbert Feher, en su traslado a los juzgados de Alcañiz tras su detención.
El exmilitar serbio Igor el Ruso.
Jorge Escudero

Norbert Feher, conocido como Igor el Ruso, tardó alrededor de 15 minutos en asesinar al ganadero José Luis Iranzo y a los guardias civiles Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero el 14 de diciembre en Andorra. Las autopsias definitivas de los tres, que se acaban de incorporar al sumario del caso del triple crimen, han confirmado que el primer homicidio se produjo en torno a las 18.30 en el Mas de Iranzo y los otros dos, alrededor de las 18.45 en el Mas de Zumino, por lo que los tres cuerpos habrían llegado sin vida al centro de salud de Andorra.

También revelan que Feher actuó de forma rápida y por sorpresa, confirmando la emboscada que no les dio opción a defenderse y que ya auguraban los informes previos. De hecho, aseguran que en ninguno de los casos hay signos físicos de defensa. Asimismo, la distancia de los disparos no fue mucho mayor a los 35 centímetros en ninguno de los tres asesinatos.

FALLECIDOS

Las autopsias del Instituto de Medicina Legal de Aragón detallan también que la causa "inmediata y fundamental" de las tres muertes fue un "shock hipovolémico hemorrágico", es decir, la pérdida masiva de sangre que les produjeron los disparos.

El informe correspondiente al Guardia Civil Víctor Jesús Caballero, de 38 años, destaca que su cuerpo presentaba siete impactos de arma de fuego que penetraron en su cuerpo. Dos de ellos habrían atravesado el chaleco antibalas. Los disparos no afectaron a órganos vitales ni grandes vasos sanguíneos aunque sí provocaron hemorragias internas libres en el tórax, el abdomen y las asas intestinales.

En unas circunstancias similares falleció Víctor Romero. Aunque en su caso sí hubo afectación pulmonar, de diafragma e hígado. La autopsia concluye que el cadáver presenta cuatro disparos y que tres de ellos penetraron en el cuerpo. El último no entró y quedó alojado en el chaleco antibalas, de su propiedad.

En el caso de José Luis Iranzo, el informe del Instituto de Medicina Legal de Aragón certifica que presentaba dos disparos por proyectil que penetraron en su cuerpo. El más importante entró en la región torácica izquierda con salida en la región lumbar derecha y le atravesó desde el pulmón hasta el riñón, por lo que todo parece indicar que le disparó de arriba a abajo, y no desde el suelo como se creía.

Este disparo afectó a órganos vitales como son el corazón, pulmón, arteria renal y riñón dando lugar a hemorragias libres en cavidades torácica y abdominal que dieron lugar al "shock hipovolémico hemorrágico". El otro disparo tenía la entrada en la cara externa del brazo izquierdo y salió por la cara interna. En este caso, sí se acota que los disparos pudieron haber sido a una distancia superior a 35 centímetros e inferior al metro y medio.

El abogado de la viuda e hija de Romero, Jorge Piedrafita, reiteró que las autopsias confirman que el tiroteo a los agentes fue "una auténtica emboscada" debido a que "las heridas están fuera de la zona de protección de los chalecos antibalas y en zonas vitales en las que no tenían opción de sobrevivir, provocando la muerte con frialdad y sin opción de defensa".

Mañana se podrían conocer más detalles de lo que ocurrió en la tarde-noche del 14 de diciembre en el monte de Andorra. Está citado en el Juzgado de Alcañiz el último testigo que todavía falta por declarar, salvo que la Audiencia Provincial de Teruel acepte los recursos de la mayor parte de las acusaciones. Mañana se personará ante la jueza, la fiscal y los letrados uno de los dos agentes que esa tarde iban en el coche con el capitán de Alcañiz y el alférez.

Los ayuntamientos recurrirán

Por otro lado, la jueza de Alcañiz que instruye el caso ha emitido un auto en el que deniega la personación en el caso de los ayuntamientos de Andorra, Calanda y Alcañiz en concordancia con la jurisprudencia del Tribunal Supremo que claramente delimitó que los consistorios no pueden ser acusación popular salvo en casos muy concretos como violencia de género y con una ley que les habilite para ello.

Los tres ayuntamientos afectados por los sucesos confirmaron este lunes tarde que ya han comunicado a su abogado su decisión de que se presente un recurso, aunque aseguraron que "respetan la decisión judicial".

"Seguimos interesados en personarnos, porque así nos lo pidieron las familias de los tres fallecidos, por ello vamos a seguir peleando para conseguirlo", afirmó el alcalde de Calanda, José Ramón Ibáñez.

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