Despliega el menú
Teruel

La batalla de Cutanda, laboratorio para experimentos arqueológicos

Los investigadores utilizan georradares y prospecciones magnéticas para tratar de localizar el lugar de la contienda. Librada en 1120 entre almorávides y aragoneses, se considera un hito histórico.

Gradiómetro. Imagen de la prospección magnética mediante gradiómetro en Cutanda. Este aparato permite detectar la variación vertical del componente magnético de un terreno, por lo que puede localizar objetos metálicos y zonas donde se han producido movimiento de tierras y combustión.
La batalla de Cutanda, laboratorio para experimentos arqueológicos
R. S.

La localización del lugar donde, el año 1120, se libró la decisiva batalla de Cutanda entre los ejércitos aragonés y almorávide, se ha convertido en un laboratorio para la experimentación de nuevas tecnologías en el campo de la arqueología y, más concretamente, en la búsqueda de escenarios bélicos o fosas comunes. La última técnica aplicada es la prospección magnética con gradiómetro, un trabajo que se lleva a cabo desde hace una semana en un espacio de cinco hectáreas donde los promotores del proyecto consideran que existen más posibilidades de encontrar el yacimiento.

La prospección con gradiómetro continuará sobre el terreno durante, al menos, una semana más. Además de investigar el emplazamiento de la batalla, trabajará en el castillo de Cutanda –una pedanía de Calamocha– y en el calvario. A continuación, llegará el procesamiento de los datos recogidos en busca de pistas sobre el lugar dónde chocaron los dos ejércitos.

Pontoneros

Los promotores de la búsqueda, el arqueólogo Javier Ibáñez y el historiador Rubén Sáez, han recurrido a distintas tecnologías de vanguardia para sondear el subsuelo. Entre los despliegues más aparatosos, figuró el de la Compañía de Desactivación de Explosivos del Regimiento de Pontoneros de Zaragoza, que en octubre de 2015 utilizó equipos de prospección electromagnética en busca de metales de interés arqueológico, aunque su aplicación habitual es la localización de minas.

También se han aplicado otros equipos de última generación, como una cámara multiespectral, que volverá a ensayarse.

Rubén Saez explicó que el objetivo de los exámenes tecnológicos en superficie es "acotar" al máximo el lugar donde pudo disputarse la batalla en el siglo XII o las fosas en las que fueron enterrados los cadáveres de los guerreros muertos en combate. Sáez señala que el espacio candidato a albergar el yacimiento es de 100 hectáreas, ampliable hasta las 200, y las catas, muy costosas y laboriosas, se limitirán a superficies de unos pocos metros cuadrados.

Entre los hallazgos que serían decisivos para ubicar el campo de batalla, destaca la localización de las fosas donde, según los cronistas, fueron sepultados 15.000 muertos en combate de los dos bandos. Pero, la documentación exisente sobre este hecho también apunta a que igualmente fueron enterrados en un lugar desconocido del entorno de Cutanda armas de la época y huesos de camello, un animal utilizado habitualmente por el ejército musulmán en los enfrentamientos bélicos.

La investigación de Pontoneros fue una aportación gratuita, mientras que el gradiómetro se aplica con el apoyo del Gobierno aragonés. En ambos casos el proyecto de Cutanda ha sido pionero en su utilización para una búsqueda arqueológico centrada en un campo de batalla o una fosa.

La búsqueda del escenario de la batalla se enmarca en los prolegómenos de la conmemoración del 900 aniversario de aquel acontecimiento, decisivo para consolidar el dominio cristiano sobre el valle del Ebro gracias a la victoria del ejército aragonés, que tendrá lugar en el año 2020.

Esta contienda se considera un hito histórico al lograrse en Cutanda el primer triunfo del rey Alfonso I el batallador contra los almorávides. Por este motivo, la población quiere aprovechar el noveno centenario para promocionar el principal acontecimiento de su historia como atractivo turístico.

Los trabajos arqueológicos que se realizan en la zona han trascendido, de tal manera que una delegación de Santa Elena (Jaén), municipio que fue escenario de las Navas de Tolosa, visitó el año pasado Cutanda con la idea de iniciar vías de colaboración.

Etiquetas
Comentarios