Teruel

Teruel ha probado todas las fórmulas para luchar contra la despoblación

Una fórmula muy utilizada en los pueblos ha sido la de atraer a familias con niños para reabrir las escuelas

Teruel ha probado todas las fórmulas para luchar contra la despoblación
MAITE FERNÁNDEZ

Tener datos de desierto demográfico equiparables a Siberia ha hecho que en Teruel lleven años lanzando iniciativas de todo tipo para atraer población, con grandes programas o en los últimos tiempos fomentando y apoyando el autoempleo.

Una fórmula muy utilizada en los pueblos ha sido la de atraer a familias con niños para reabrir las escuelas, con la promesa de un trabajo seguro.

En los tiempos de bonanza acudían a esta llamada sobre todo inmigrantes pero en las últimas propuestas como la del pasado año en Griegos, en la Sierra de Albarracín, el interés llegó desde todos los rincones de España.

Varios centenares de familias se mostraron interesadas en las dos ofertas de este pueblo de apenas 150 habitantes para dirigir el restaurante de la estación de esquí de fondo por un alquiler anual de 1.000 euros que incluía vivienda gratis y otra de 150 euros mensuales como trabajador municipal, con casa incluida y posibilidad de ampliar el empleo con otras tareas.

"Lo que queremos es que venga una familia con niños, que aquí tengan su puesto de trabajo. Más facilidades no se les puede dar", relataba a Efe el alcalde, José Luis Chavarrías. Finalmente una familia de Rumanía con dos hijos de 12 y 5 años fue la seleccionada.

Pero la escasa población hace que en ocasiones no salgan las cuentas, ni siquiera con proyectos generalmente exitosos como los multiservicios rurales que en algunos municipios no han podido salir adelante.

Esta fórmula nació en Teruel, donde hay 46 de los 62 de todo Aragón, y se ha exportado a otros lugares.

Se trata de un local municipal en el que se concentran todos los servicios básicos para los vecinos de tienda, bar, restaurante o incluso hostal.

Los gestores se suelen quejar del escaso margen de beneficios que tienen, aunque también paguen poco en concepto de alquiler, porque hay muchos gastos fijos como luz, o las cuotas a la Seguridad Social que durante los meses de invierno de menos población no pueden cubrir.

La Cámara de Comercio provincial y la Diputación de Teruel estudian la viabilidad de estos multiservicios rurales y apoyan a los Ayuntamientos para financiarlos.

También la Diputación ha estado implicada en los distintos programas europeos que han probado en Teruel distintas fórmulas, como Equal, uno de los primeras iniciativas que promovía la creación de "antenas", personas encargadas de recoger la información de las oportunidades de desarrollo en los pueblos y transmitirla a las personas interesadas.

Y campañas como "Teruel tan cerca", que promocionaban las bondades de la provincia en los tiempos de bonanza de Expo Zaragoza 2008 o la Copa del América en Valencia.

Otros programas han incidido en las posibilidades de las nuevas tecnologías para instalar negocios en cualquier lugar, pero a veces chocan con las dificultades para conectar una provincia tan despoblada.

En la actualidad, la institución provincial busca fomentar el autoempleo, ayudando económicamente a autónomos que ofrecen sus servicios por ejemplo de peluquería, enseñanza de idiomas o podología por varios municipios.

Al margen de los programas generales, en la provincia hay experiencias puntuales dispares, como la de Castelnou donde en agosto de 2010 el Ayuntamiento hizo un llamamiento a familias de toda España con hijos para instalarse en el pueblo, a partir del proyecto de una empresa valenciana de construcción de casas prefabricadas que anunció inversiones millonarias.

La iniciativa tuvo una enorme repercusión en los medios de comunicación y en 2011 llegaron 20 familias, que trajeron hasta 32 niños a un pueblo que tenía 150 habitantes, aunque no se llegaron a reabrir las escuelas.

La falta de financiación bancaria llevó a la empresa a la quiebra y la mayor parte de las familias se fueron. Aunque el Ayuntamiento no renuncia a repoblar el pueblo con varios proyectos empresariales.

Pero también ha habido experiencias privadas de éxito, como la de Arens de Lledó, en el Matarraña, donde el número de habitantes ha crecido sustancialmente desde 2008, y se han duplicado las matrículas en el colegio.

Los nuevos pobladores acuden atraídos por la naturaleza y las ofertas inmobiliarias de una empresa española que promueve casas autosuficientes en varios municipios de la comarca.

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