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Teruel

Abejuela

"Que no se nos muera nadie porque no cabe"

En el cementerio de Abejuela solo quedan dos nichos libres. Su ampliación costaría cerca de 90.000 euros, un dinero que el pueblo no tiene "ni harto de vino".

Abejuela tiene 55 habitantes y necesita ampliar el cementerio
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ANTONIO GARCIA

Abejuela está en el punto más periférico de Teruel. Tiene 55 habitantes, dos fosas libres en el cementerio y un Ayuntamiento que se cae a pedazos. 

Su alcalde, Vicente Cervera, denuncia la persistente despoblación que acecha a la supervivencia del pueblo. Las dificultades de su envejecida población para acceder a los centros sanitarios aragoneses, la incomunicación obligada en invierno debido al estado de las carreteras y la falta de servicios sociales hacen que cada vez más ancianos se vayan del pueblo a vivir con sus hijos.

No lo hacen por voluntad propia, sino obligados por las circunstancias, según relata el alcalde. A estos problemas se suma ahora la falta de espacio en el cementerio, cuya gestión es competencia municipal: "Solo nos quedan dos fosas y la ampliación nos costaría 90.000 euros que no tenemos ni hartos de vino", explica el alcalde antes de añadir en un tono jocoso que deja ver su frustración: "Espero que no haya una epidemia gorda de gripe".

En busca de fondos

Vicente explica que está "peleando" con la Diputación Provincial de Teruel y con el Gobierno de Aragón para que ayuden a financiar la ampliación del cementerio. La DPT, por su parte, informa de que Abejuela se benefició este año de 21.500 euros del plan de ayuda municipal, "que pueden destinar a lo que ellos quieran". En un pueblo como Abejuela donde "no hay ingresos, no hay industria y no hay nada de nada", según su propio alcalde, el presupuesto no alcanza.

Según Cervera, los servicios públicos básicos, competencia de los municipios "son mucho más costosos en los pueblos pequeños", y a este pueblo de cada día menos habitantes el alumbrado le cuesta 10.000 euros anuales, la recogida de basuras 8.000, 6.000 el alcantarillado, 15.000 el mantenimiento de calles y tuberías, 4.000 la depuradora, 3.000 la limpieza de depósitos de agua y 5.000 el servicio técnico que realiza los controles obligatorios. Todo ello según los datos que maneja su consistorio. Una ampliación del cementerio por 90.000 euros les resulta imposible de pagar.

El vicepresidente de la DGA, José Ángel Biel, visitó Abejuela hace unos días y se comprometió a estudiar que el capítulo destinado a ayudas a municipios del Fondo de Inversiones de Teruel ayudase a solventar los problemas del pueblo, tal y como han confirmado Vicente y la DPT.

Entre estos problemas Biel incluyó el estado de la casa consistorial: "Se nos cae", resume Vicente. Sin embargo, al pueblo 'poco' le importa su ayuntamiento: "Sabemos que hay poco dinero y no nos hace falta un edificio para reunirnos la secretaria, la asistente y yo, con una mesa nos arreglamos", explica el alcalde de Abejuela. El cementerio, sin embargo, sí es su prioridad: "40 o 50 nichos que garanticen la tranquilidad de los vecinos".

Carreteras "tercermundistas"

Las carreteras son el otro gran problema de Abejuela. La DPT ha invertido en el último año 150.000 euros para arreglar el firme de la vía que une el pueblo con el límite de Valencia, una obra que todavía no está terminada. "Ahora el firme es muy bueno pero se ha quedado muy estrecha y no cabemos dos coches. Como se crucen, te arrimes mucho y te salgas, revientas la rueda o te vas al barranco", asegura el alcalde.

Las opciones para llegar a Teruel son, según Vicente, "tercermundistas". Existe una carretera para conectar con la nacional que va a Teruel que en invierno se pasa "15 días o un mes" cerrada por la nieve: "Cuando se meten las máquinas lo que hacen son agujeros y ahora está llena de unos socavones que si metes la rueda te quedas sin coche".

Ante las quejas del pueblo, la DPT propuso intentar arreglar una vía forestal como carretera alternativa: "Hicieron un kilómetro de riego asfáltico para ir tirando aunque cuando llueve, esa otra, es un barrizal", lamenta Vicente. Este alcalde sabe que pedir el arreglo de 21 Km por un lado o 20 por el otro, más la de acceso al pueblo "es demasiado", pero se pregunta cuál es entonces la solución para unas personas que no quieren abandonar un pueblo que hasta los camiones desmantelan: "Como no hay señales en la carretera de acceso muchos camiones intentan atravesarlo guiados por el GPS y el otro día uno se nos quedó atascado en la calle del ayuntamiento y se llevó con él las banderas".  Anécdota que augura, quizás, lo que podría ocurrir con los pequeños pueblos de Aragón como Abejuela.

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