Teruel

MEDIO RURAL

Las tormentas dañan 30 kilómetros del canal de Valmuel e hipotecan la campaña de riegos

Las afecciones en los caminos se unen a las pérdidas, todavía incalculables, provocadas por las lluvias.

Las tormentas dañan 30 kilómetros del canal de Valmuel e hipotecan la campaña de riegos
B. F. P.

Casi todo el sistema de riego que abastece las pedanías alcañizanas de Valmuel y Puigmoreno ha quedado dañado tras las intensas lluvias de la semana pasada. De los 30 kilómetros de canal, 26 han sido ya revisados y los daños superficiales son incalculables y visibles, pero los que realmente preocupan son los que no se ven.

Para hacerles frente, los guardas de la comunidad de regantes de Valmuel deberán liberar agua por sus conductos, confiando en que los daños no sean demasiado graves. Sin embargo, no tienen grandes esperanzas, puesto que los desperfectos palpables van desde pequeñas grietas hasta tramos del canal desplazados por las corrientes de agua.

Para arreglar los desperfectos y poder seguir trabajando, la prioridad de los regantes ahora mismo es evacuar agua, liberándola en el arroyo El Regallo, donde desemboca el canal. No obstante, el arroyo necesita ser limpiado para poder soportar grandes cantidades de agua y su estado actual no es el más idóneo. Como agravante, tras las intensas lluvias los campos tampoco soportan más agua, y cuando la vuelvan a necesitar, los propios daños del canal no permitirán que llegue a todos los campos.

Con todos estos factores, los regantes prevén que los trabajos de reparación del canal se alarguen durante todo el invierno, un mínimo de seis meses, y con todos los gastos corriendo a cargo de la comunidad de regantes.

Llegar hasta los campos y los canales también es un problema, puesto que los caminos de acceso han quedado en muchos casos muy afectados por las corrientes de agua. Incluso los accesos que estaban acondicionados desde hace no mucho tiempo han quedado llenos de piedras o de agujeros provocados por la erosión del agua, por lo que llegar hasta las canalizaciones para tratar de repararlas o a los campos para conocer el estado de la cosecha, es muy arriesgado para según qué automóviles.

La Diputación Provincial de Teruel y el Ayuntamiento de Alcañiz prometieron a los agricultores que pondrían a su disposición todos los medios a su alcance para recuperar esos caminos, pero estos no son tan optimistas. Los afectados temen que los caminos utilizados por pocos agricultores, que únicamente acceden a un campo, no sean reparados por las instituciones, lo que supondría un gasto añadido a los provocados por el pedrisco en la cosecha.

Tres millones de pérdidas

La superficie afectada por el pedrisco oscila entre las 800 y las 1.000 hectáreas de cultivo, lo que supone aproximadamente un 60% del total de la cosecha, puesto que en algunos campos apenas se ha estropeado el 30%, pero en otros se da toda la producción por perdida. Aunque el melocotón se convertirá en zumo, la ganancia no servirá para sufragar los gastos que supone explotar un campo, por lo que el alcalde de Puigmoreno, Joaquín Alquézar, estima en "unos tres millones de euros" las pérdidas ocasionadas.

Los agricultores, los regantes de Valmuel, así como el alcalde de Puigmoreno han coincidido en considerar esta pedregada como "una de las peores de los últimos años" y solicitarán al Gobierno de Aragón la declaración de zona catastrófica por las incalculables pérdidas sufridas.

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