Teruel
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VALLE DE CABRIEL

Muere un hombre corneado por un toro bravo en su coto de la Sierra de Albarracín

Amalio González, de 64 años, asistía a las labores de carga de las reses en un camión cuando una de ellas le empitonó

La Guardia Civil acudió ayer a la ganadería donde ocurrieron los hechos.
Muere un hombre corneado por un toro bravo en su coto de la Sierra de Albarracín
javier escriche

Un vecino de Villar del Cobo, Amalio González, de 64 años de edad, falleció el sábado al mediodía al ser corneado en una pierna y en un brazo por un toro bravo cuando se encontraba en una explotación ganadera de la Sierra de Albarracín. La finca está en el Valle del Cabriel, a pocos kilómetros de Frías de Albarracín, y hasta ella solo se puede llegar por pistas forestales. Aunque se desplazó hasta el lugar un helicóptero medicalizado del servicio de emergencias 112, nada se pudo hacer por salvar la vida de este hombre, que murió pese a las técnicas de reanimación que le aplicó el personal sanitario durante más de media hora.

El suceso tuvo lugar sobre las 13.30 horas. Testigos de los hechos relataron que Amalio González, dueño del coto de caza que hay en la finca ganadera, se encontraba en el burladero de la pequeña plaza de toros con que cuenta la ganadería viendo cómo las reses bravas eran cargadas a un camión. El mayoral de la explotación, Gerardo Barrera, explicó que un astado, al que ya se le había puesto una soga en la cabeza para conducirlo hasta el vehículo, empitonó al hombre en una pierna que tenía fuera del burladero y lo arrastró fuera de allí embistiéndolo brutalmente varias veces.

 

Al parecer, la víctima sufrió heridas graves tanto en la pierna como en un brazo y, además, recibió fuertes golpes en el tórax. Por su relación con la caza, Amalio González, padre de dos hijos, era muy conocido en la zona, según explicó el presidente de la Comarca de Albarracín y alcalde de Frías de Albarracín, Benito Lacasa.

 

El fatal accidente ocurrió en la ganadería de Alicia Chico. La propietaria, muy afectada, rehusó explicar lo sucedido y tan solo dijo que ella y todo el personal de la explotación se encontraban "muy traumatizados" por lo ocurrido.

Trashumancia

Los trabajadores de la ganadería se estaban preparando para realizar la trashumancia con unas 800 cabezas de ganado. Mientras las vacas irán caminando hasta Jaén, donde en invierno hay pastos, los toros serán transportados en camiones porque en la manada resultan conflictivos.

Testigos de lo ocurrido señalaron que Amalio González no participaba en las tareas cuando recibió la cornada de un toro bravo sino que solo contemplaba las labores. Las mismas fuentes señalaron que todo ocurrió "muy rápido, en un descuido", y calificaron el accidente como una "fatalidad".

 

El mayoral, Gerardo Barrera, destacó que el toro que hirió mortalmente a Amalio González era "muy grande y muy bravo". Pesaba casi 500 kilos y antes de ocurrir el suceso, los trabajadores de la ganadería llevaban mucho rato intentando cargarlo al camión, sin éxito. De hecho, se metieron también en la plaza 14 cabestros para ver si en manada se conseguía dominar al toro, pero no fue posible. Finalmente, se le colocó una soga.

 

Barrera explicó que al ver que embestía a González, los trabajadores tiraron de la soga, pero el animal ya había herido a su víctima.

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