Despliega el menú
Teruel

TERUEL

"Pensé que campo a través llegaría antes a Quinto de Ebro que con el autobús"

El anciano desaparecido en Azaila fue hallado vivo ayer en un barranco, donde ha estado atrapado en el barro cuatro días.

Vicente A. C. en el Hospital Comarcal de Alcañiz
"Pensé que campo a través llegaría antes a Quinto de Ebro que con el autobús"
JUAN CARLOS ARCOS

Vicente Amorós Casanova, el anciano de 83 años de edad que el pasado martes desapareció de la residencia Nuestra Señora del Campo de Azaila, fue encontrado ayer en buen estado de salud en las inmediaciones de la localidad, concretamente, en un barranco conocido como El Sasico, a unos dos kilómetros del centro asistencial en el que vivía.

El anciano, que presentaba algunos signos de deshidratación, fue ingresado en el Hospital Comarcal de Alcañiz tras haber sido rescatado sobre las 9.25 por miembros de Protección Civil, Guardia Civil y Bomberos. Allí se le practicaron diferentes pruebas médicas y análisis para corroborar su estado de salud ya que padece diabetes y lleva una sonda vesical.

"Afortunadamente se encuentra bien y bromea. No ha perdido el sentido del humor aunque se ha llevado alguna reprimenda por el susto que nos ha dado", explicó Feli Pequerul, propietaria de la residencia azailana.

Cuatro días a la intemperie

Vicente Amorós ha pasado cuatro días a la intemperie. Salió de la residencia de Azaila, donde vive desde hace seis meses, con la intención de ir a su casa de Quinto de Ebro (Zaragoza). Sin embargo, nunca llegó. La alarma saltó cuando al caer la noche, ni su sobrina, que habita en Quinto, ni la dirección de la residencia, sabían nada de él.

"Mientras ha estado aquí con nosotros nunca antes se había ido. Sí que parece que en ocasiones había desaparecido durante algunos días sin decir nada. Es un señor que es soltero y libre", explicó Pequerul.

El miércoles se activaron todos los dispositivos de emergencia de la Guardia Civil de Zaragoza y Teruel, Bomberos y Protección Civil de las comarcas de la Ribera Baja del Ebro y del Bajo Martín, que comenzaron a rastrear la zona al comprobar que Amorós no había tomado ningún autocar. "Decidí irme caminando porque pensaba atajar campo a través y llegar antes que con el autobús", explicó Amorós.

La aventura parecía fácil ya que el hombre trabajó durante su juventud en las canteras de alabastro de la zona. "Me conozco el terreno palmo a palmo, pero no contaba con encontrarme tanto barro en una zona de cañas. Me quedé atrapado allí sin poder moverme", relató tras el rescate.

Amorós ha sobrevivido atrapado en el fango sin más recursos que una botella de agua que llevaba encima. "Me he alimentado del aire. Pero soy fuerte y me conozco el campo. No he pasado miedo. Yo ya soy muy mayor para tener de eso", dijo.

El anciano relató ayer cómo fue rescatado. "A través de las cañas vi a una persona en lo alto de una loma y le hice señas. Enseguida, comenzó a gritar y a señalar hacia donde estaba yo. En un momento, tenía a cinco personas a mi alrededor que me sacaron y me subieron a la camilla. No sabía que me buscaban a mí de esta forma", contaba emocionado en el hospital.

Etiquetas