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POISICIÓN SINDICAL

Los sindicatos plantean crear un registro público de ayudas

UGT y CC. OO. justifican que con ese dinero atienden a miles de personas y que la mayor parte de los programas subvencionados son "finalistas".

Reciben una cantidad económica importante de la administración autonómica en forma de subvenciones (unos 15 millones en 2009), pero defienden que con este dinero atienden a miles de personas y que en su mayor parte se destina a programas "finalistas" en los que el gasto debe justificarse meticulosamente. Pero, para evitar cualquier duda o sospecha, tanto UGT como CC. OO. proponen crear un registro público de subvenciones que permita a toda la ciudadanía acceder a esta información de forma transparente.

De hecho, esta iniciativa está incluida en el Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón (Aespa). Este pacto -firmado por los agentes sociales de la Comunidad- también prevé que se apruebe una ley de financiación y funcionamiento de la representación de los agentes sociales. De momento, aún no ha visto la luz.

El secretario general de UGT-Aragón, Julián Lóriz, advirtió de que no hay que confundir financiación con convenios o programas subvencionados. "Nuestra financiación es clara y transparente y se aprueba en los órganos del sindicato todos los años", dejó claro. Y añadió que sí hay una cantidad económica que destinan las administraciones a las organizaciones sindicales por su papel social previsto en la Constitución (igual que los partidos políticos) y otra que es "finalista para programas concretos". "En este último caso, hay un control exhaustivo de la administración", recalcó Lóriz, que aseguró que al igual que las entidades sociales también han sufrido recortes.

En esta línea, el secretario general de CC. OO., Julián Buey, también insistió en estos argumentos e incidió en que se atiende a "miles de personas" gracias a estas subvenciones. Incluso advirtió de que en algunos programas, especialmente en los de empleo, hay lista de espera. "Son recursos para atender a trabajadores y personas con dificultades", explicó Buey.

"No son subvenciones arbitrarias", defendió el secretario general de CC. OO., que aseguró que hay que justificar "hasta el último céntimo con nóminas, materiales, facturas...". Y recalcó que las organizaciones sindicales son "las primeras interesadas en que los programas sean los más eficientes, rigurosos y lleguen al mayor número de gente". "El objetivo es que el trabajador tenga la sensación de que lo hacemos bien", subrayó.

Además de las ayudas al "sosteniemiento de la legítima actividad sindical" o a las centrales sindicales, también perciben dinero para programas contra la drogadicción, de apoyo a la inmigración o contra la violencia de género.

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