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TRASLADO

Los cartujos de Aula Dei pedirán a fin de mes la licencia para instalarse en Navarra

Si el Ayuntamiento de Ezcabarte autoriza la construcción del nuevo monasterio, la orden dejará el edificio de Peñaflor en 2015.

Vista del señorío de Adériz y al fondo, en el arbolado, el de Náguiz, donde se ubicaría la cartuja.
Los cartujos de Aula Dei pedirán a fin de mes la licencia para instalarse en Navarra
JOAQUíN ELIZALDE

La cartuja de Navarra tardará años en ser una realidad, pero la iniciativa para el traslado de los monjes de Aula Dei al territorio vecino empieza a cobrar forma. En principio, a finales de mes, el Ayuntamiento de Ezcabarte recibirá la solicitud para la licencia de obras del monasterio, además del proyecto. Esto se producirá después de que el Gobierno foral no pusiera pegas a su construcción en el señorío de Náguiz.

La idea de la nueva ubicación de la orden cartujana presente en Zaragoza, en el barrio rural de Peñaflor, parte del empresario navarro Joaquín Elizalde, quien donará sus terrenos para tal fin, ya que el emplazamiento se ajusta a las necesidades de la comunidad. Esta busca un sitio más pequeño, acorde con el reducido número de padres y hermanos. El entorno, el valle de Ezcabarte, con el monte y el arbolado como notas características, supone otro punto a favor del cambio al propiciar la vida contemplativa.

El profundo respeto que siente por los monjes llevó a Elizalde a proponerles la entrega de uno de sus señoríos, próximo a Pamplona. “Soy un admirador de los cartujos”, enfatizó ayer. Ese sentimiento, y la amistad que le une a casas cartujanas como la de Valencia, y la propia de la capital aragonesa, motivaron su decisión. Una vez obtenga la licencia de obras, el empresario hará efectiva la cesión gratuita de las tierras (unas 150 hectáreas). La inversión necesaria para edificar el templo correrá a cargo de los religiosos.

Elizalde indicó que junto con la solicitud de la licencia de obras remitirán al Consistorio de Ezcabarte el proyecto de la obra. Subrayó que Náguiz es idóneo para el tipo de instalación que requieren los cartujos. Se encuentra a escasos cuatro kilómetros de Adériz, otro señorío de su propiedad, por el que los monjes podrían pasear.

El Departamento navarro de ordenación del Territorio se ha pronunciado a favor de la construcción del monasterio. No obstante, el ‘sí’ definitivo corresponde al Ayuntamiento de Ezcabarte. Hace unos meses, el pleno rechazó modificar la calificación del suelo para poder acometer la edificación. Los ediles partidarios no lograron una mayoría suficiente.

Cuando se pida la licencia de obras, la pelota estará en el tejado del equipo de gobierno de Ezcabarte. La alcaldesa, Carola Gutiérrez, de la Agrupación Independientes de Arre (AIA), hizó hincapié en que “no hay ningún inconveniente” por su parte en que los cartujos se instalen en Náguiz, y más cuando en ese señorío ya ha habido construcciones. Añadió que los informes del técnico municipal fueron favorables. Esta situación no quita que varios concejales de la corporación se mostraran en contra del proyecto. La edil apuntó que ya han recibido la resolución del Gobierno navarro.

El traslado a la comunidad foral no está exento de cierto grado de polémica. La controversia reside en que los terrenos para levantar la cartuja son forestales y gozan de protección medioambiental. Elizalde lamentó la “politización” en torno a este asunto, y recordó que, en el momento de compra, los terrenos eran agrícolas.

Una treintena de celdas

El empresario señaló que la nueva cartuja contará con los mismas dependencias de que disponen los monjes, si bien será más reducida y moderna, al estilo de la construida en San José (Argentina). Habrá cerca de una treintena de celdas para padres y hermanos, zona para jardín, una iglesia, una capilla, pequeñas viviendas y una hospedería para familiares, sin mencionar otros equipamientos.

Elizalde manifestó que la posible marcha de la orden de Zaragoza solo se debe a que la urbanización del entorno del recinto no es tan propicio para la oración y el encuentro con Dios. Aseguró que a los monjes les da “pena” dejar el monasterio de Aula Dei.

Fuentes de la orden cartuja consultadas ayer resaltaron que el ‘éxodo’ tiene su razón de ser en las humedades que sufre el edificio por el efecto del río Gállego (lo que merma la salud de los monjes) y que la instalación se les queda grande. El traslado ha sido acordado por la Gran Cartuja, con sede en Chartres (Francia).

De producirse, el traslado sería siempre a largo plazo. Como mínimo, no se efectuará hasta 2015, dijeron las mismas fuentes. Los cartujos no contemplan un lugar alternativo: de no ir a Navarra continuarían en Zaragoza, estancia que se prolonga desde 1901. El probable adiós de los monjes rodea de incertidumbre al futuro del monasterio, un icono del patrimonio aragonés.

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