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VIVIENDA

Las licencias de pisos en el entorno de Zaragoza caen de 3.453 a 60 en los últimos cuatro años

Las arcas municipales han sufrido un importante varapalo en ocho municipios del entorno de Zaragoza en los que las autorizaciones para la construcción bajaron de 3453 en 2006 a 60 en lo que va de año.

El 'boom' urbanístico hizo que las licencias de obra crecieran de forma exponencial en el área metropolitana y solo en el 2006, ocho de los municipios del entorno de Zaragoza concedieron autorizaciones para la construcción de 3.453 viviendas. Llegó la crisis. Y el parón inmobiliario ha hecho que estas cifras caigan de forma vertiginosa. Los mismos ocho municipios han concedido en lo que va de año 60 licencias. Por poner solo un ejemplo, Villanueva de Gállego ha pasado de ingresar casi 1,6 millones de euros por licencias en el 2006 a menos de 40.000 euros en los primeros siete meses de este año.

 

Los datos de Cadrete, Cuarte, El Burgo, Fuentes de Ebro, María de Huerva, San Mateo, Utebo y Villanueva de Gállego reflejan una misma progresión a la baja. Si entre todos ellos sumaron en 2006 licencias para 3.453 viviendas, un año después estas cayeron a 2.273 y en el 2008 la cifra total había descendido ya hasta 814. En los primeros siete meses del año, estas localidades solo han concedido autorizaciones para 60 viviendas.

 

Cuarte de Huerva es el municipio que más licencias ha concedido desde el 2006, con autorizaciones para 1.804 viviendas, entre pisos y unifamiliares. Este año, todavía no ha recibido ninguna solicitud para casas nuevas y solo ha concedido cuatro para reformas o rehabilitaciones. Los ingresos en las arcas municipales pasaron de 1.635.255,19 euros en el 2006 a 827.449,45 dos años después.

 

"Durante mucho tiempo se ha construido y se han dado créditos muy alegremente y ahora los bancos han cerrado el grifo", explica el alcalde de Cuarte, Jesús Pérez. "En época de bonanza, fuimos guardando. La crisis nos ha cogido con reservas, así que tiraremos para delante", añade el primer edil.

 

En el último año, las renuncias por desistimiento o caducidad de la licencia han obligado en algunos casos a devolver parte del dinero ingresado en las arcas municipales. Es el caso de Cadrete, donde este año han renunciado a cinco licencias para la construcción de 124 viviendas. Las devoluciones se cuantifican en 44.752,70 euros. En Villanueva de Gállego, las cifras describen a la perfección lo ocurrido. En este ejercicio se han recaudado 39.789,17 euros por licencias urbanísticas, mientras que las devoluciones han superado los 205.000 euros.

Viviendas vacías

La paralización de obras en marcha ha dejado zonas urbanizadas en las que aún no vive nadie. En municipios como Fuentes de Ebro, estiman que el número de viviendas construidas y que están vacías es del 60% aproximadamente. Y esto, en algunos ayuntamientos va a suponer un gasto importante. En El Burgo de Ebro, hay tres sectores residenciales que suman 15 hectáreas urbanizadas. Esto supone mantener el alumbrado público y servicios como la limpieza o la jardinería. "Se está intentanto agilizar el tema a través de viviendas protegidas", dijo el alcalde, Miguel Ángel Girón.

 

El caso de San Mateo de Gállego también es especial dado que la promotora Fadesa tenía previsto construir unas 3.000 viviendas cuando quebró. Sin embargo, el alcalde accidental y concejal de Urbanismo sanmateano, José Manuel González, cree que desde que empezó el segundo semestre, ha empezado a notarse cierta actividad, aunque "nunca a los niveles anteriores", matiza.

 

Hay municipios en los que todavía queda mucho suelo por desarrollar dentro de los planes urbanísticos, como en San Mateo, aunque creen que los que pertenecen al casco urbano consolidado progresarán de forma lenta. En Utebo, donde el crecimiento ha sido "de forma paulatina", según indica su regidor, Miguel Dalmau, todavía queda por desarrollar en torno a un 15% del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

 

En Fuentes de Ebro, en cambio, el PGOU está a punto de agotarse y el nuevo está en la recta final para su aprobación. Lo mismo ocurre con María de Huerva, donde la crisis coincidió con la escasez de suelo, que prácticamente estaba agotado en el 2007. Sin embargo, la aprobación inicial del nuevo plan se ha hecho este año y prevé hasta 3.000 viviendas en suelo residencial. En otros municipios, como Villanueva de Gállego, confían en que el proyecto de campo de golf en el que se prevé la construcción de 3.200 viviendas salga definitivamente adelante. El Ayuntamiento tienen una participación del 42% en el proyecto.

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