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ALCOHOL Y JUVENTUD

Las familias urgen crear un grupo de trabajo para frenar el consumo de alcohol entre menores

La federación Fecapa alerta de que cada vez es más frecuente ver a adolescentes borrachos y pide apoyo para desarrollar una campaña de concienciación.

Decenas de jóvenes celebran un botellón a los pies del cerro
La fiesta 'conquistó' el cerro... a medias
R. GOBANTES

«El sábado conté 35 menores borrachos en la plaza del Pilar. Algunos no se tenían en pie. La imagen era tremenda. Esto hay que pararlo». La alerta la lanza Pedro Martínez, presidente de la federación de padres Fecapa, que ha iniciado una campaña para frenar el consumo de alcohol entre los jóvenes. Esta asociación ha solicitado ayuda a la Delegación del Gobierno en Aragón para crear un grupo que comience a trabajar tras las fiestas del Pilar. A las familias les gustaría que este equipo contara con la presencia de la DGA, la Fiscalía, los ayuntamientos, las comarcas y los medios de comunicación. «Entre todos tenemos que conseguir que se deje de asociar la diversión y el alcohol. Cada vez se bebe más y a edades más tempranas», advierte Martínez.

Las cifras le dan la razón. Seis de cada diez jóvenes de entre 14 y 18 años reconoce haberse emborrachado alguna vez y más de la mitad haber tomado cinco o más consumiciones en unas dos horas, según los datos de la última encuesta sobre el uso de drogas realizada a estudiantes de secundaria españoles. El avance de este informe, presentado el 29 de septiembre por la ministra de Sanidad, revela, además, que el 73,6% de los encuestados dice haber consumido alcohol en los últimos doce meses y el 63% en los últimos 30 días. «Solo hay que ver las imágenes de los botellones a la entrada de Interpeñas», apunta el presidente de Fecapa.

Con el fin de reducir estas cifras «preocupantes», la federación de familias propone desarrollar campañas públicas de concienciación social y planes de actuación que se desarrollen en casa y en los colegios. «Sobre todo, hay que incidir desde edades muy tempranas en las consecuencias negativas que tiene el consumo de alcohol. Que dejen de percibir que beber mucho es un acto social aceptado», apunta Martínez.

A las campañas divulgativas se suma la otra gran batalla de los padres contra el alcohol: la facilidad con la que los jóvenes pueden acceder a las bebidas espiritosas. «Hay que pedir el DNI si se ve que el chaval que pide una copa es menor y, sobre todo, hay que prevenir las prácticas ilícitas de venta de alcohol, cumplir la ley y endurecer las sanciones por su incumplimiento», añaden desde Fecapa. En Aragón, suelen recibirse cada año entre 15 y 20 denuncias a establecimientos por vender bebidas alcohólicas sin la licencia obligatoria.

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