Huesca
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Los planes de la Diputación de Huesca pondrán en el mercado 90 viviendas para jóvenes y nuevos pobladores

Según el presidente de la DPH, es el principal problema para asentar población en el medio rural. "Cuando sale un piso, nos tiramos todos como los leones", dice una joven de Esplús que finalmente lo ha conseguido.

Melanie Toyas en el piso del Ayuntamiento que tiene alquilado.
Melanie Toyas en el piso del Ayuntamiento que tiene alquilado.
Heraldo

Muchas casas viejas y en ruinas pero pocas viviendas donde poder fijar la residencia. Las carencias del mercado inmobiliario en los pueblos pequeños está impidiendo el asentamiento de la población. Ya no es solo que quienes quieren ir a vivir allí no encuentren un piso de alquiler sino que los propios vecinos, los jóvenes que desean independizarse, a veces tienen que optar por buscar alojamiento en ciudades cercanas, aunque su objetivo sea quedarse donde nacieron.

Para paliar este problema, la Diputación de Huesca emprendió en 2020 el denominado Plan de Fomento de la Vivienda, que ayuda a los ayuntamientos a rehabilitar inmuebles, a través de una línea de préstamos a cero intereses a devolver en 30 años. En la primera convocatoria se concedieron créditos por valor de 1.453.947 euros, gracias a los cuales 14 ayuntamientos sacaron al mercado 24 viviendas. Entre ellos, los de Ansó (4), Ballobar (3), Benabarre (3) y Esplús (2). Algunas de ellas, como las de la última localidad, ya están ocupadas por inquilinos, dos jóvenes del pueblo.

"Cuando sale un piso de alquiler nos tiramos como leones"

Una de ellas es Melanie Toyas, nacida en Esplús y a la que le encanta vivir aquí. Salió a estudiar fuera, pero cuanto acabó, regresó, y con 25 años lleva una granja de cerdos. Buscó una vivienda en su pueblo natal para poder quedarse, pero no la encontró, "porque la mayoría son casas viejas". "Al final tuve que irme a Binéfar de alquiler. Estoy todo el día en Esplús y trabajo en Esplús, pero a dormir me iba allí. No está lejos, pero yo quería vivir en el pueblo", dice.

La oportunidad llegó cuando el Ayuntamiento, con las ayudas de la Diputación, rehabilitó dos viviendas, de unos 65 metros cuadrados, que sacó a concurso. Melanie pujó y consiguió un piso, por el que paga 201 euros al mes. Sigue sin haber oferta suficiente. "Cuando sale uno, nos tiramos todos como los leones para conseguirlo", afirma. La alcaldesa, Tania Solans, coincide en que continúa habiendo mucha demanda. "Sobre todo tenemos casas viejas, pero en malas condiciones. Hemos comprado dos, pero para tirarlas, por cuestiones de seguridad, no para habitarlas". 

Prueba de la necesidad y el interés de la convocatoria de la Diputación es que, al año siguiente, las cifras casi se duplicaron: 2.761.954 euros en préstamos a las entidades municipales, 22 ayuntamientos y 41 viviendas repartidas, entre otros municipios, en Candasnos, Fonz y Ontiñena (3); Fago, Lascellas-Ponzano y Valfarta (2). Ya están alquiladas las de Vencillón, Valle de Lierp y Alcubierre, con una cada uno. Y este año se han interesado, de momento, Peñalba (2) y Alcubierre (1). Gracias a estas ayudas se han alquilado ya 11 viviendas públicas en las que residen 25 personas.

A este programa se sumó en 2021 otra línea, no de créditos, sino de subvenciones para la compra de edificios y solares, pero con el mismo fin. El primer año, llegaron a 11 ayuntamientos que tenía proyectadas 18 viviendas, con un montante de la ayuda de 464.679 euros. Algunos de ellos también pidieron préstamos, ya que una y otro línea son compatibles. Este año ya han solicitado subvenciones seis ayuntamientos para 10 casas, por 260.511 euros.

Este mes se ha abierto el tercer periodo de la convocatoria de ayudas, que complementa los créditos del Plan de Fomento. Ya las habían solicitado en este ejercicio 2022 los municipios de Alcubierre, Almuniente, Castillonroy, Secastilla, Viacamp y Literá y Salas Altas, que adquirirán o rehabilitarán edificios para la creación en total de 10 nuevos alojamientos.

En conjunto, la Diputación de Huesca ha invertido 5.063.070 euros. Uno y otro plan van dirigidos a municipios de menos de 1.000 habitantes, que deben respetar una serie de condiciones: los inmuebles deben destinarse al alquiler, con una cuota máxima de 255’60 euros al mes y por un mínimo de 2 años. Los beneficiarios deben ser "nuevos pobladores". Bajo este concepto se engloban tanto aquellas personas no inscritas en el padrón pero que realicen o vayan a realizar su actividad laboral, económica o profesional en el municipio o su entorno; como jóvenes de la localidad, sí empadronados, menores de 40 años, que establezcan su residencia habitual.

"La falta de vivienda es el principal problema en el medio rural para el asentamiento de población", afirma el presidente de la Diputación de Huesca, el socialista Miguel Gracia, que decidió apostar por promover la ampliación del mercado inmobiliario en los pequeños pueblos como única salida a la carencia de alojamientos.

Gracia asegura la continuidad de los dos programas, el de préstamos y el de subvenciones. "En función de la demanda de los municipios acomodaríamos las bases de ambas convocatorias", dice. Este año, los préstamos a largo plazo cuentan con 1,5 millones de euros consignados en el presupuesto, y con 810.000 euros en el caso de las subvenciones para la adquisición de viviendas o solares. "Las cuantías se han incrementado respecto al año 2021 debido al incremento de demanda en los dos casos", señala el presidente de la Diputación.

A los planes provinciales se suman ahora las ayudas a viviendas en alquiler social, en edificios energéticamente eficientes, concedidas por el Gobierno de Aragón, financiadas con fondos europeos. En el caso de la provincia de Huesca, se benefician Aínsa (16), Ansó (4), Barbastro (20), Boltaña (1), Broto (9), Fago (2), Fiscal (2), Jaca (6), Jasa (1), Montanuy (2), Monzón (8), Panticosa (18), San Esteban de Litera (13) y Vencillón (11).

"Continuamente llaman de los pueblos de alrededor"

Precisamente en Vencillón se asentaron Magatte Sow y Mamediara Diaf, un matrimonio senegalés con cuatro hijos, que fueron los primeros beneficiarios del programa de la Diputación en 2021. Este ayuntamiento, empeñado en luchar contra la despoblación, ha citado este lunes a una reunión a los jóvenes sin casa propia para informarles de las posibilidades de construirlas. 

"No tenemos previsión de nacimientos este año, pero tampoco viviendas para alquilar, y continuamente llaman de localidades de los alrededores", comenta el alcalde, Ramón Capel. 

Además del plan de la DPH, está el programa de la DGA de viviendas en alquiler social, con una ayuda de 550.000 euros que le permitirá retomar la construcción en la urbanización a la entrada del pueblo. La previsión es, de momento, levantar 3 o 4 casas, ya que debe actuar como promotor. "La gente joven demanda vivienda, pero no sabemos si será atractivo el alquiler", señala, que rondará los 200 euros al mes. 

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