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Huesca

Aragón vetará las macrogranjas de vacuno como la de 20.000 terneros proyectada en Torralba

Un cambio en la ley establecerá limitaciones (4.100 plazas máximo). como ya se hizo con las explotaciones de cerdos. La DGA dice que la concentración en pocas manos no favorece el modelo de agricultura familiar.

Ganaderia, ovejas, cabras, terneros. feria de Cedrillas. Foto Antonio Garcia. 03-10-09[[[HA ARCHIVO]]]
Terneros en una feria.
Antonio García

Las macrogranjas de terneros, como las de cerdos, tienen los días contados en Aragón. El Gobierno de la Comunidad Autónoma va a introducir en el anteproyecto de Ley de Protección de la Agricultura Familiar, que está tramitando, una medida para limitar la capacidad de las granjas de ganadería intensiva. En la actualidad, esta limitación solo se da en las granjas de porcino (no pueden superar las 7.200 plazas cerdos de cebo y las 2.880 de madres reproductoras) y la intención ahora es extenderla al resto, lo que equivaldría, por ejemplo, a 4.100 plazas de terneros por explotación como máximo.

De esta forma ha respondido la consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente al proyecto para la construcción de una macrogranja de 20.000 terneros en Torralba de Aragón, que actualmente está en evaluación ambiental, ya que generaría 20.000 toneladas al año de estiércol y, según CHA, el equivalente a 120.000 coches en toneladas de CO2. Sería una de las más grandes del país. El proyecto ya ha empezado a generar un movimiento de oposición entre sindicatos agrarios, representantes políticos del territorio y partidos.

El departamento de Agricultura pretende con esta medida proteger la agricultura familiar, "puesto que la concentración exclusiva de los recursos naturales en pocas manos no favorece el modelo de agricultura familiar y el desarrollo rural". Esta aprovecha los recursos naturales distribuidos por todo el territorio, siendo en sí misma una herramienta para luchar contra la despoblación, añade.

La limitación de capacidad también obedece a razones sanitarias, ya que "una concentración excesiva supone un mayor riesgo sanitario". Asimismo, añade la administración autonómica, se van a introducir modificaciones normativas para que los estiércoles se utilicen exclusivamente como fertilizante, de modo que en el marco de la economía circular se facilite la evolución hacía el residuo 0.

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) inició en octubre el trámite de información pública y el estudio de impacto ambiental de la granja y la planta de compostaje de residuos de Torralba. Ganados Jiménez Cambra, el promotor, solicitó la evaluación simplificada, por tener más de 600 plazas de vacuno de cebo, pero aseguraba que no es exigible la Autorización Ambiental Integrada, un trámite más complejo. Sin embargo, la consejería de Agricultura ha precisado que el proyecto se encuentra en evaluación y "no es cierto que no necesitaría de una autorización ambiental integrada".

Ocho millones de euros y 30 empleos

La empresa Jiménez Cambra, con sede en Cadreita (Navarra), prevé invertir 8 millones de euros y generar hasta 30 empleos. Tendría una superficie construida de 6 hectáreas sobre unos terrenos de 167. Ejecutada en cuatro fases, estaría destinada al engorde de terneros desde 4-5 meses hasta los 14-16, con un peso de 500 kg. Los animales se distribuirán en 400 corrales al aire libre con 50 en cada uno.

Un plano del proyecto de la macrogranja.
Un plano del proyecto de la macrogranja.
Heraldo

Uno de los principales problemas es la generación de un gran volumen de estiércol, unas 20.000 toneladas al año, con un tratamiento biológico en pilas rectangulares para la producción de compost, en una zona de 6 hectáreas, y una producción máxima de 7.000 toneladas. A esto se suman las emisiones procedentes de la fermentación entérica (en el aparato digestivo) de los propios animales y los gases del estiércol depositado en los corrales: metano (1.404 toneladas al año), amoniaco (935) y óxido nitroso (7). Y la gestión de los excrementos en la planta de compostaje es otro foco de emisiones por el proceso aeróbico, con 80 toneladas de metano, 4,80 de amoniaco y 4.80 de óxido nitroso.

Las reacciones de la comarca y las organizaciones

Las reacciones no se han hecho esperar. "Este tipo de proyectos no son los más adecuados para el desarrollo del territorio", apunta el presidente de la Comarca de Monegros, Armando Sanjuan, que, al igual que las organizaciones agrarias, apuesta por las explotaciones familiares, ya que "sus promotores son personas que han apostado por vivir en nuestros pueblos y por lo tanto, sienten apego por Los Monegros". Para Sanjuan, hay que apoyar a aquellos que con "mucho esfuerzo" han levantado sus pequeñas explotaciones y además, pueden favorecer la incorporación de gente joven al sector, asentando población en el territorio.

José Fernando Luna, presidente de CEOS-Cepyme Huesca dice que hay que basarse en la legislación vigente y en este sentido, "el proyecto cumple con la normativa autonómica, es decir, está dentro de la legalidad, pendiente de completar su tramitación y del dictamen del resto de órganos competentes". Según él, el Consejo Provincial de Autorización Urbanística lo ha dado por bueno "y allí están representadas asociaciones ecologistas, el Inaga, la DGA, etc". "El proyecto está en una zona de índice de saturación entre el 0 y el 11%», aclara. 

"No nos podemos oponer a la creación de una empresa", insiste Luna, aunque a reglón seguido considera que "hay que abrir un debate sobre el futuro del sector agrogranadero y los modelos de explotación, con la participación de organizaciones agrarias profesionales, ganaderos grandes, medianos y pequeños y la administración. Hay que apostar por la convivencia del grande y el pequeño, en la que el grande nunca destruya ni sustituya al pequeño, ya que el pequeño es el que realmente favorece el asentamiento de población y la vertebración del territorio". Y para ello, según indica, hay que mirar hacia las políticas del departamento aragonés de Agricultura, que, en su opinión, y en relación a los cambios sobre la PAC, "van en contra del mantenimiento de la pequeña ganadería".

También a favor de las explotaciones de carácter familiar se muestra el secretario provincial de UAGA Huesca, Joaquín Solanillas, al considerar que "son las que asientan población en el mundo rural y vertebran el territorio". En su opinión, es un "error" asociar el futuro del sector ganadero a este tipo de macroproyectos, "ideados desde un despacho y sin apego por el territorio".

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