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Un incendio en una fábrica de cloro obliga a confinar dos horas a todo Sabiñánigo y deja tres trabajadores intoxicados leves

El Gobierno de Aragón ha movilizado a bomberos de varias comarcas de Huesca y también de Zaragoza para atajar la fuga de cloro. A las 21.30 han sonado las alarmas para desactivar el plan de emergencias.

Un accidente químico en la fábrica de cloro Orache Desinfección de Sabiñánigo, dedicada a la fabricación de pastillas virucidas y que ha multiplicado su actividad en las últimas semanas debido a la crisis del coronavirus, obligó este lunes a activar las sirenas de alarma por una nube tóxica y a confinar durante algo más de dos horas a toda la población, de más de 9.000 habitantes, ya que se extendió hacia la zona urbana.

El Gobierno de Aragón confirmó que tres trabajadores de la planta tuvieron que ser atendidos por afecciones respiratorias y trasladados el hospital de Jaca (2) y al de San Jorge (1) aunque su estado no revestía gravedad. Los dos empleados evacuados a la capital jacetana fueron dados de alta ayer noche y el tercero, que salió más tarde de la zona del incendio y pudo respirar algo de cloro, se quedó en observación.

Las sirenas volvieron a sonar a las 21.30 para anunciar que la nube ya se había disipado y que se ponía fin al confinamiento, por lo que los vecinos y vecinas de Sabiñánigo ya pudieron salir de nuevo de sus casas al desaparecer por completo el peligro. Aun así, los servicios de emergencia recomendaron mantener cerradas las ventanas por la noche como medida de precaución.

Orache Desinfección es una de las empresas aragonesas afectada por la Directiva Seveso III de nivel inferior, relativa al control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas. El producto que fabrica la planta serrablesa (dicloroisocianurato de sodio dihidratado) es una sustancia catalogada como peligrosa para el medio ambiente acuático y también nociva para las personas en caso de ingestión. Puede provocar irritación ocular grave y de vías respiratorias.

Según informaron desde la propia empresa, el accidente se produjo a las 19.03 en una tolva de 1.200 kilos. Estaban realizando una mezcla de dicloruro con otro producto que causó una reacción química y desató una nube tóxica de grandes dimensiones. Orache investigará ahora qué componente provocó el accidente para evitar que vuelva a repetirse. Al principio el viento soplaba en dirección a las afueras pero de repente cambió de sentido y se extendió hacia el casco urbano.

16 trabajadores en la planta

En ese momento había 16 trabajadores en la planta y se aplicaron los protocolos de seguridad internos y externos. El Centro de Emergencias 112 Aragón recibió la primera llamada de alerta a las 19.10. Entonces se activó el nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencia Exterior de Sabiñánigo, establecido para cuando el suceso puede ser gestionado con los medios y recursos asignados al propio plan.

El 112 activó a la Policía Local de Sabiñánigo y a los bomberos de Alto Gállego, de la Hoya de Huesca, el servicio de emergencia de Jaca y también bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza para sofocar el incendio y atajar la fuga de cloro. Estos últimos desplazaron tres vehículos, entre ellos unidad de NBQ. También se movilizó a la Guardia Civil, 061 Aragón y a las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de Alto Gállego y Jacetania.

El Gobierno de Aragón ha movilizado a bomberos de varias comarcas y también de Zaragoza para atajar la explosión y buscar posibles víctimas.

Los servicios de emergencias recorrieron la población pidiendo a todos los vecinos cerrar puertas y ventanas para evitar intoxicaciones. Una médico del centro de salud de Sabiñánigo difundió también un mensaje en las redes sociales con consejos para la población. «No puede haber nada abierto y hay que desconectar aires acondicionados o equipos de refrigeración que reciban aire desde fuera. También hay que esperar a que vuelvan a sonar las sirenas, lo que indicará que ya no hay peligro químico».

La propagación de la nube tóxica también obligó a cerrar al tráfico la A-23 y la N-330 en ambos sentidos a la altura de Sabiñánigo. Durante el tiempo que duró e confinamiento, los vehículos se tuvieron que desviar por la #A-132 para ir en dirección Jaca.

Una vez recuperada la normalidad, la empresa comenzó con las labores de limpieza de las instalaciones con la ayuda de los bomberos. Solo se dañó la mezcladora por lo que esperan retomar pronto la actividad.

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