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Huesca

La Policía y la Guardia Civil blindan los pasos del Pirineo, 25 años después de desaparecer las fronteras en Europa

El tráfico por el túnel de Bielsa se redujo a la mitad el domingo. En los municipios fronterizos creen que el cierre no se notará por las restricciones que ya imperan.  

En la medianoche del 26 de marzo de 1995, en aplicación del Acuerdo de Schengen, la Unión Europea abrió las fronteras a la libre circulación en siete países, entre ellos España. Justo 25 años –menos 9 días– después, la emergencia sanitaria del coronavirus ha llevado al Gobierno central a restablecer los controles en los pasos terrestres, entre ellos los cuatro del Pirineo aragonés, a partir de las 0.00 de este martes.

Una medida que no se cree que vaya a tener una incidencia directa, dadas las restricciones de tránsito que ya imperan por el estado de alarma, aunque hasta el domingo estuvieron circulando vehículos de un lado a otro, sobre todo turistas franceses. De hecho, se abrieron 3 expedientes sancionadores en Huesca. Y porque de hecho se garantiza el tránsito de mercancías o el acceso de los españoles y residentes en el país.

La Guardia Civil y el grupo operativo que habitualmente se encarga de los controles móviles, perteneciente a la unidad de Extranjería de la Policía Nacional con base en Canfranc, se encargará de vigilar El Portalet, Bielsa y los dos pasos de Somport (el del túnel y el del puerto). Si fuera necesario, será reforzado por efectivos de otras unidades, según informó el Sindicato Unificado de Policía.

Desde el sindicato Jupol de la Policía Nacional admitieron que ya estaban en prealerta después de las últimas comparecencias del ministro Grande Marlaska y que los compañeros de la Unidad de Extranjería del Centro de Cooperación Policial y Aduanera de Canfranc "estaban preparados psicológicamente y tienen plena predisposición porque saben la grave situación en la que nos encontramos". Esperan, no obstante, que la orden de Interior determine claramente quién podrá entrar a Huesca desde Francia porque ayer todavía tenían algunas dudas.

Desde la delegación del Gobierno en Aragón aseguraron, no obstante, que no habrá "ningún despliegue" especial por parte de la Policía Nacional, la Guardia Civil o la UME y que se ejecutarán las instrucciones del Ministerio con "normalidad" ya que solo implica la recuperación del control de accesos.

La indicación de los agentes es clara. No se puede pasar. Caras de sorpresa para las personas que no conocían la medida extraordinaria en vigor desde esta madrugada. Así que media vuelta y de nuevo a Francia o a Portugal. Solo pueden entrar españoles, residentes, ciudadanos transfronterizos o personas que deban acceder al país por motivos de fuerza mayor.

Desde la pasada medianoche solo estará permitido el acceso a los ciudadanos españoles, residentes en España, trabajadores transfronterizos o a quienes acrediten causas de fuerza mayor o situación de necesidad. La restricción no se aplicará al transporte de mercancías.  

La presencia de los controles devolverá una imagen que las nuevas generaciones no conocían, la de las fuerzas de seguridad del Estado custodiando Somport, Bielsa y Portalet. Pese a la apertura de fronteras, hasta ahora ha seguido habiendo vigilancia, especialmente contra el terrorismo y la delincuencia internacional, pero tenía carácter móvil y no permanente.

El alcalde de Canfranc, la localidad más próxima a Somport, el paso de mayor tráfico, cree que la afección apenas se notará porque "está todo cerrado, bares, hoteles y restaurantes, salvo las tiendas que dan servicio a Canfranc". Sí es cierto, aclaró Fernando Sánchez, que el pasado fin de semana todavía se podía ver algún francés de turismo, "sobre todo el sábado, el domingo ya menos". "Debemos respetar y apoyar las decisiones que tome el Gobierno y hacer caso de lo que nos digan para intentar solucionar cuanto antes el problema", declaró.

El cierre de fronteras no se había comunicado oficialmente en la noche del lunes ni al Espacio Portalet ni el Consorcio del Túnel Bielsa-Aragnouet, que gestionan el tránsito en estos puntos. El fin de semana el tráfico era mayoritariamente de vehículos franceses, que no tenían restringidos los movimientos, a diferencia de los ciudadanos españoles, comentó el responsable del primero, Santiago Fábregas.

Este lunes la nieve ha contribuido durante la mañana a reducir la circulación, por la obligatoriedad de usar cadenas tanto en Portalet como en Bielsa. Por este túnel pasaron 1.000 vehículos el sábado, sobre todo franceses, y la mitad el domingo, la mayoría de regreso al país vecino. El lunes la cifra todavía se ha reducido más.

El director del consorcio del túnel, Andrés Olloqui, opina que el panorama no cambiará dadas las restricciones actuales, que también afectaban a los visitantes franceses en suelo español. Es más, se espera que Francia siga la estela de España.

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