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El Justicia pide actuar por las molestias de una barbacoa comunitaria en Biescas

Un vecino que vive cerca de la urbanización denunció que lleva 15 años sufriendo olores y ruidos procedentes de esta instalación.

Vista de la localidad de Biescas.
Vista de la localidad de Biescas.
Laura Zamboraín

El Justicia de Aragón ha pedido al Ayuntamiento de Biescas que actúe para evitar las molestias de ruidos, olores y humos que ocasiona la barbacoa comunitaria de una urbanización en la que llegan a reunirse hasta 80 personas después de que un vecino haya denunciado que lleva 15 años sufriendo estas incomodidades. 

El Justicia, además de recordar al Ayuntamiento su deber de auxiliar a la institución tras hacer caso omiso a dos requerimientos de información, sugiere que adopte las actuaciones necesarias de vigilancia y control con el fin de que la actividad de la barbacoa se desarrolle, conforme a la normativa que le resulta de aplicación, "permitiendo que los ciudadanos disfruten de un medio ambiente adecuado y una protección de su salud". También plantea que se estudie la posibilidad de considerar la instalación como actividad de carácter molesta sujeta a las normas que regulan este tipo de actividades.

La resolución es consecuencia de la queja que trasladó un vecino explicando que desde hace más de 15 años una urbanización de Biescas cuenta con una barbacoa compuesta de una estructura metálica grande que contiene cuatro zonas para hacer fuego, así como numerosos bancos y luces. Aseguró que el aforo de esta instalación puede ser de unas ochenta personas sentadas. 

Este vecino denunció que las ventanas de dos de las habitaciones de su vivienda distan de esta barbacoa menos de diez metros y que llevaba soportando "el humo, las luces fluorescentes, los olores y los innumerables ruidos" que provocan los vecinos que usan esa barbacoa, penetrando estos en su vivienda, a través de los dormitorios.

Destacaba que el problema se agrava en horario nocturno ya que al ser una urbanización con un gran número de vecinos, estos enlazaban "innumerables fiestas de día con otras que se producen por la noche", alargándose hasta altas horas. Ante esta situación, el denunciante afirmó que se ve obligado a cerrar las ventanas para evitar las molestias, aunque, muchas veces, no es suficiente. 

Ha llamado a la Guardia Civil en numerosas ocasiones pero aseguró sentirse "desamparado". Añadió, además, que aunque el Ayuntamiento no tiene ninguna normativa de ruidos, ni tampoco de uso de estas instalaciones, presentó una instancia para que trasladaran el problema a la administradora de la urbanización que, al parecer, se comprometió a establecer normas de uso, "pero nadie, hasta la fecha, ha hecho nada al respecto". 

Por todo ello, este vecino solicitó la mediación del Justicia para que obligara a la urbanización a desmantelar las barbacoas porque, de lo contrario, se vería en la obligación de marcharse de su domicilio al ver comprometidos su descanso y la privacidad de su vivienda por los "insufribles ruidos y humos" que sobrepasan los límites de su propiedad.

Al respecto, el Justicia de Aragón recuerda al Ayuntamiento de Biescas que la Ley 11/2014, de 4 de diciembre, de Prevención y Protección Ambiental de Aragón tiene entre sus finalidades "garantizar la calidad de vida y favorecer un desarrollo sostenible mediante un sistema de intervención administrativa ambiental que armonice el desarrollo económico con la protección del medio ambiente, la biodiversidad, la salud humana y los recursos materiales”. Y alude a dos sentencias de tribunales de Cataluña y Andalucía que consideraban barbacoas similares como actividades molestas.

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