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Espectacular salto base a 230 km/h hasta cruzar el arco natural de Piedrafita de Jaca

El madrileño Álex Villar es el protagonista de esta hazaña que, asegura, solo está al alcance de unos pocos deportistas en todo el mundo “que se cuentan con los dedos de una mano”.

Momento en el que Álex Villar atraviesa el arco natural de piedra de Piedrafita de Jaca.
Momento en el que Álex Villar atraviesa el arco natural de piedra de Piedrafita de Jaca.
Álex Villar

Lanzarse desde 2.550 metros de altura para volar con un traje de alas a una velocidad de entre 190 y 230 kilómetros por hora y recorrer 1.500 metros de longitud con un desnivel de otros 1.000 metros. Y todo para atravesar un estrecho arco natural de piedra que tiene solo 7 metros de altura por 4 de anchura. Estos son los datos del espectacular salto base que hizo Álex Villar en Piedrafita de Jaca, en el corazón del Pirineo oscense, y que se ha hecho ya viral como una de las hazañas más impresionantes realizadas en esta modalidad deportiva en todo el mundo. 

El protagonista de esta proeza es un joven madrileño de 30 años que lleva la mitad de su vida vinculado al Pirineo, ya que su familia tiene un apartamento en Escarilla que le ha permitido cultivar su pasión por la montaña, aunque el salto base es el deporte que más le tiene "enganchado" ahora mismo. De hecho, entrena con un equipo profesional patrocinado por una marca americana que es de las mejores del mundo en la modalidad.

La semana pasada pasado cumplió un sueño que llevaba en su cabeza desde hace ya un año. Y es que hace hincapié en que lleva muchos meses estudiando los números, las medidas, el terreno, la meteorología... "y haciendo todos los cálculos necesarios para saber si lo puedes hacer con seguridad". Porque en esta modalidad, no cabe la improvisación. "El que improvisa se mata a la primera. Es un deporte con un riesgo alto que lo practicamos gente profesional que nos lo tomamos muy en serio, no es ninguna locura como piensa mucha gente", añade.

Así, aprovechando una ventana meteorológica favorable, subió el viernes con un amigo a Peña Blanca Alta. Durmieron en la zona haciendo vivac y a las 4.00 de la madrugada emprendieron el último tramo del recorrido para llegar a la cima sobre las 6.00 "porque a primera hora del día las condiciones son mejores al ser más estables"

Equipado con un traje de alas que lleva un equipo de salto base conectado a la espalda provisto de un paracaídas, saltó y empezó a planear en dirección al arco de Piedrafita de Jaca. "Tienes que tener muy estudiadas las distancias que tienes que recorrer, lo que pierdes en la salida, a qué velocidad vas...". Reconoce que la sensación de conseguir el reto fue "increíble" y más por el hecho de hacerlo además al primer intento "porque eso tiene aún más mérito". 

Además, recuerda que el salto no quedó solo allí, ya que nada más salir del arco tuvo que hacer una maniobra para ganar altura y abrir el paracaídas a menos velocidad y con más seguridad. "Al salir del arco, tienes 250 metros al suelo y te va comiendo el terreno por lo que si no consigues separarte, te matas también".

Cree que en toda España no hay ningún deportista preparado para hacer un salto de estas características. "Quizá en todo el mundo la gente preparada tanto física como mentalmente se puede contar con los dedos de una mano", afirma. 

Álex Villar asegura, además, que es un salto "único en el mundo" que solo lo puede comparar a otro que se hizo en Suiza. "Pero este es más técnico todavía porque desde que empieza hasta que acabas, no te puedes relajar en ningún momento. Y el otro pasaba por dentro de una cueva pero antes o después podía estar más o menos relajado", señala. 

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